Mariano Lema tenía una filosofía clara de como debía ser el Sindicato Labrego. Lo explico en estas páginas cuando dudaba si presentar candidatura tras dejar la secretaria general Lidia Senra. Quería trasladar a toda la organización su actitud en Deza y Tabeirós. Quería un sindicato «máis áxil, abrilo máis e traballar hasta facelo hexemónico». Hubo quien leyó el mensaje en tono de guerrilla. El mantenía que eran ajustes técnicos y filosofía de acción, que el pensamiento del sindicato no variaba, solo se aproximaba a más gente. No presentó candidatura. Ya entonces anunciaba que tenía que resolver asuntos personales prioritarios. En mayo de 2008 el representante local del SLG, Marcos Louzao, aludía a la prolongada enfermedad de Mariano señalando que «bótaselle moito de menos, e máis en época tan tumultuosa para o sector». Así seguirá siendo, y más con un sector aún más en precario.