El regidor municipal estradense, José A. Dono, anunció ayer que se van a adoptar medidas de inmediato, como reforzar las patrullas de la Policía Local en las noches de los sábados, para ejercer un mayor control sobre los efectos más negativos, para los vecinos sobre todo, de la movida juvenil y del botellón.
Tras indicar que en esas noches van a trabajar dos parejas de agentes municipales, Dono comentó que en buena parte, las instrucciones a los policías se centrarán también en controles a los menores de 12, 13 ó 14 años, que puedan estar consumiendo bebidas alcohólicas en los locales o en las calles.
Quejas continuas
En las últimas semanas se presentaron, tanto en el Concello como ante los agentes municipal, diversas quejas de vecinos por los ruidos que generan los pubes a altas horas de la madrugada y los propios jóvenes en las calles, a mayores de los inevitables gamberros que arremeten contra mobiliario urbano, puertas, cristales, papeleras o vehículos.
Dono aludió a un grupo de vecinos de la rúa Padrón que le presentaron las últimas quejas, por ese tipo de ruidos, molestias y gamberradas a altas horas de la madrugada del sábado al domingo. «Adoptaremos medidas -dijo- para equilibrar la convivencia de los vecinos con la movida de los sábados. A los agentes les pediremos que controlen más la vigilancia en lo relativo a ruidos y horarios. Y también vamos a reunirnos con los dueños de todos los establecimientos. Ellos tienen que controlar mejor los ruidos y los horarios, y evitar que sus clientes salgan con las bebidas a la calle».
En otro momento, el alcalde aludió al botellón, avisando también que se va a incrementar la vigilancia ya que esta costumbre se está extendiendo a todos los rincones de la villa y se aprecia que, en??muchos casos, participan menores de 13 ó 14 años, que no deberían estar bebiendo alcohol, y menos a esas horas. También se vigilará para controlar a chavales de esas edades que faltan a las clases en días lectivos, y quedan en grupos cerca de los centros educativos.