«La idea es fomentar el deporte dentro de unos muros»

La Voz LALÍN |

DEZA

Cortizo coordina una iniciativa pionera con reclusos de las cárceles de Monterroso y A Lama para practicar balonmano

17 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

L. G. / A. F. Con catorce años comenzó su pasión por el balonmano. Hoy tiene 52, y nada cambió. Amalio Cortizo fue jugador, entrenador e incluso presidió el Club Balonmano Lalín y, desde hace 8 meses, vuelca sus esfuerzos en dos nuevos proyectos: sus pupilos de la cárcel de A Lama (Pontevedra) y los de Monterroso. Se le ve emocionado y satisfecho con el trabajo que lleva a cabo en ambas prisiones.

-¿Cómo surge esta nueva aventura deportiva?

-Todo el mundo sabe que tengo un hijo en la cárcel y, al ir a visitarle todas las semanas, pude comprobar que no había ningún deporte en la cárcel de Monterroso. Hablé con el director de la penitenciaría y con la Federación, les planteé la idea de entrenar a un grupo de reclusos de Monterroso... Les pareció bien y de ahí surgió la idea de hacer lo propio también en A Lama. La idea no es otra que fomentar el deporte dentro de unos muros. En las cárceles también hay inquietudes y problemas de índole social. Los presos están muy faltos de cariño.

-¿Sintió alguna vez miedo en la cárcel?

-Nunca. Cierto que trabajo con presos que no tienen delito de sangre, pero son extremadamente respetuosos y te agradecen todo lo que haces por ellos. Meterse dentro de la prisión no es fácil, sabes que allí hay reclusos pero la experiencia es muy educativa. Los presos, tanto de Monterroso como de A Lama, siempre me tratan de maravilla. Te conocen, saben que eres entrenador, te saludan...

-Se intima con los presos...

-Es una fuerte responsabilidad la que tienes ya que te implicas moral y personalmente. Ellos te hablan de sus esperanzas: de tener un vis a vis con su mujer, de salir, de que le faltan escasos meses, de lo que encontrarán fuera de las rejas y de los muros...

-De los jugadores que entrena, ¿algún que destaque y pudiera ser una promesa?

-Tengo un nigeriano que mide 1,98 que es bueno. El problema es que tiene 29 años, si fuera más joven y con más técnica... Tengo la esperanza de que cuando salga encuentre algún equipo en el que jugar.

-¿Sus relaciones con el Club Balonmano Lalín pueden traducirse en algún partido en A Lama y Monterroso?

-No se descarta. De momento, Barrios va a impartir una charla sobre balonmano en verano. Mi interés se centra ahora en que algún equipo pueda desplazarse a jugar contra los dos equipos que estoy entrenando y a los que queremos federar.

-¿Son grupos muy numerosos los que entrena?

-El de A Lama está compuesto por 22 jugadores y en Monterroso tengo unos 25. Las edades de los jugadores oscilan entre los 18 y los 45 años y lo más difícil es que el balonmano es un deporte muy técnico y eso es lo más difícil de enseñarles.

-¿Está satisfecho?

-De todo lo que hice en balonmano, es lo que más me llena.