La nueva autovía Pontevedra-Vigo traerá más ruido a los bordes de los núcleos urbanos y a las pequeñas poblaciones situadas en su recorrido, pero rebajará las molestias que ahora produce el tráfico en cascos urbanos como los de Figueirido, Paredes, Arcade, Cesantes y Redondela.
Esta disminución fue precisamente uno de los argumentos empleados por Fomento para justificar la construcción de la nueva autovía, que llevará nueve kilómetros en paralelo a la futura la A-57 (conexión también por autovía de Pontevedra con la A-52 en Confurco-Porriño). Según Fomento, la autovía Pontevedra-Vigo va a «disminuir» el ruido del tráfico en poblaciones con travesías. «La A-57 -dice- atiende más al tráfico de largo recorrido, mientras que la nueva vía atiende más al tráfico de medio recorrido con origen o destino en las localidades de la zona de estudio».
Entre 5.000 y 10.000 vehículos
La carretera N-550 alcanzará en en el 2012 una intensidad diaria de circulación entre 25.000 y 30.000 vehículos por día (aproximadamente la mitad de lo que canaliza la autopista) si no se construye la autovía de Pontevedra a Peinador, según estudios efectuados por los técnicos que diseñaron esta infraestructura. Sin embargo, con la nueva autovía, el flujo de coches y camiones se quedará entre 5.000 y 10.000 vehículos por día en la actual carretera.
A su vez, la autovía a de Pontevedra a Peinador canalizará tráficos superiores a los 20.000 vehículos diarios en todo el recorrido desde Vilaboa hasta Redondela. Todo apunta a que su construcción estimulará el número de desplazamientos, es decir, que habrá más viajes de los que se registrarían si solo existiese la carretera nacional. La mayor circulación se produciría en el tramo Vilaboa-Arcade con 27.000 vehículos en una prognosis realizada para el 2012. Entre Arcade y Redondela circularían unos 24.000.
La circulación descendería a solo 16.000 vehículos entre Redondela y Os Valos, y sería de 19.000 entre Os Valos y Peinador. Entre Peinador y la AP-9 registraría 22.000 vehículos por día.