El salón del automóvil Pomóvil presenta una nueva edición en un mercado que se le ha puesto cuesta arriba. Por este motivo, la entidad cameral centrará todos sus esfuerzos en lograr que los empresarios puedan meter cuarta y salvar un mal año en términos económicos.
A pesar de ello, en el salón tratarán de lucir sus mejores galas, presentando en el mercado pontevedrés atractivos juguetitos como puede ser el nuevo Mercedes JLK, el Audi Q5 o el BMV serie 7, que harán soñar, por un instante, a los posible clientes que se acerquen al recinto ferial.
Pero si esto no es suficiente reclamo, la Cámara de Comercio ha decidido sacar toda la artillería y sortear un Toyota Yota con el fin de conseguir afluencia de público. En este sentido, Ricardo Mirón, presidente de la entidad organizadora, aseguró que el principal problema de los concesionarios es que «no les entra gente».
Otra de las grandes novedades de la presente edición son los interesantísimos descuentos en los vehículos, de hasta el 22% en algunos casos.
Los forofos de las cuatro ruedas podrán disfrutar de un fin de semana repleto de actividades como la celebración, el próximo sábado, del tercer slalom o las exhibiciones de rallie y karts, programadas para la siguiente semana. Tampoco les extrañe encontrarse por la calle a multitud de coches tuneados que acudirán a la llamada de la feria.
El público se convertirá en juez y parte, porque los clientes elegirán el coche que mejores prestaciones ofrezca al usuario. También habrá premio al mejor stand y a la mejor atención al cliente.
Pero no todo iba a ser bueno, las discrepancias con la Diputación salieron a relucir en la presentación de la feria. Mirón garantizó que en estos momentos la institución provincial no colabora económicamente con la Cámara en la organización de Pomóvil. A pesar de ello, el presidente de la entidad cameral tendió la mano al organismo, afirmando que esperan contar con su presencia en el salón. En ese sentido, la directiva seguirá trabajando por lograr el apoyo económico.