Los cementerios se llenaron ayer de nuevo de gente y de flores. Los vecinos acudieron a los camposantos cumpliendo con la tradición en un día gris y lluvioso para recordar a sus seres queridos. A todos aquellos que se fueron. Cientos de tiestos, centros y ramos vistieron lápidas y panteones. En las últimas semanas, como suele ser habitual, los silenciosos cementerios vivieron el trajín de los trabajos de limpieza exhaustivos que cada familia lleva a cabo en estos días en los panteones de su propiedad. Las floristerías permanecieron abiertas en la mañana de ayer para atender los últimos pedidos de vecinos de la zona. Durante toda la mañana el trajín de ramos y composiciones florales centró parte de la actividad comercial de la jornada festiva.
La lluvia no impidió la afluencia de gente a los camposantos y los vecinos acudieron como cada 1 de noviembre al cementerio a depositar flores. Los crisantemos fueron las flores que más se vieron en los camposantos llenando los nichos y dibujando una sinfonía de blancos, amarillos y granates.
La tirada de los fuegos del magosto de Cercio empezó con un susto. El fogueteiro, sufrió unas leves quemaduras en los dedos al estallarle una bomba de palenque y tuvo que desplazarse al ambulatorio lalinense para ser atendido. La fiesta comenzó a las 20.30 horas con la actuación de la coral O Chopo de Montecelo para continuar con la degustación de torreznos, pan, vino y castañas y música, a cargo del grupo Distrito 7. En Agolada estaba previsto que la fiesta, organizada por la asociación Avelaíña, comenzase a las 22 horas en la Praza do Concello. En las confiterías los reyes fueron los buñuelos, y los huesos de santo rellenos de todo tipo de delicias.
El alcalde estradense, José A. Dono, y la representación que le acompaña en el viaje a Venezuela y Argentina visitaron el pasado viernes el Centro Galicia en Buenos Aires. Les acompañó Ignacio Turnes, presidente del Centro Cultural de A Estrada en la capital argentina. A Dono le interesó especialmente el Hospital Gallego que funciona dentro del centro. Después se desplazó a la Casa de Galicia, y siguió conociendo a colectivos de emigrantes y a los estradenses que se marcharon a Argentina hace muchos años.