Una joven estradense acaba de conseguir uno de los premios a la excelencia académica otorgados por la Consellería de Educación a los mejores estudiantes de Galicia. La afortunada es María Eugenia Guerra Vilar, una aplicada joven que cursó sus estudios de bachillerato en el instituto Manuel García Barros de A Estrada. La Xunta repartirá este año sesenta premios de excelencia académica entre los mejores estudiantes de los centros de la comunidad autónoma. Cada premio está dotado con 3.000 euros. Para optar a él es preciso tener una nota conjunta del bachillerato y de la Selectividad superior al 9,3, calculando un valor del 60% para la media del bachillerato y uno del 40% para los exámenes de Selectividad. María Eugenia superó con creces el reto. Consiguió una media de 9,8 en su expediente de bachillerato y un 9,32 en Selectividad, lo que dejó su marca global en un 9,32. La joven, que este año ha iniciado sus estudios universitarios en la facultad de Química de la USC, ya había conseguido el segundo puesto en la Olimpiada de Física. El próximo día 29 recogerá en el palacio de exposiciones y congresos de Santiago su premio a la excelencia académica.
Dentro del programa Entornos Saudables, sus técnicos acudieron ayer al colegio de Prado (Lalín) para divulgar las excelencias del consumo de fruta como alternativa a la bollería industrial, habitual en las carteras de los escolares para el recreo.
Los dos lalinenses campeones gallegos por parejas dejaron muestras de su nivel en Madrid en el campeonato de España. Quedaron de dieciocho. Una sola victoria más les metía en el tótem de los diez primeros. Pero ya es mérito lo logrado porque compitieron 192 parejas de todo España durante los días 11 y 12 pasados. No solo se colaron en ese nivel nacional sino que de su buen hacer habla el hecho de que revalidaron su posición gallega dado que desde Galicia competían tres parejas más que quedaron más descolgadas. Hay madera de campeones.