Silleda pacta el pago de deuda con Indeza y evita embargos

La Voz

DEZA

El gobierno socialista de Silleda acaba de achicar otro pantano en la economía municipal heredada de 20 años de gobierno del PP. Pactó el pago total de la deuda que mantiene desde los años 94, 95 y 96, que alcanzó los 854.937 euros, con Indeza, siendo la urbanización de Avenida del Parque, en época de Juan Salgueiro, el mayor montante, que no se pagó en su mandato ni en el posterior de José Fernández.

La alcaldesa, Paula Fernández, habló de generosidad de la empresa a la hora de firmar el acuerdo con el administrador Ángel Fernández Presas. Indeza podía embargar bienes municipales desde febrero de 2007 al disponer de una sentencia judicial de pago. Aceptó las razones de estado de situación calamitoso de la economía municipal y la voluntad de pago del nuevo gobierno y un plan de pago. Dió facilidades e hizo una rebaja. El Concello abonó a Indeza el 11 de agosto 454.091 euros (único reflejada en la contabilidad municipal). Los obtuvo en crédito del Banco de Crédito Local, que ofreció mejores condiciones y al que se le devolverá con partidas mensuales.

Indeza renuncia a 69.937 euros de intereses legales correspondientes al período desde la toma de posesión del nuevo gobierno. El resto de la deuda se pagará compensando ingresos procedentes de Indeza por el vertedero de inertes en Campomarzo. Serán 150.000 en septiembre de 2009 y 150.000 en febrero de 2010. Indeza tampoco cobrará intereses hasta esa fecha de liquidación de deuda que serían 27.000 más, lo que sitúa la renuncia total de Indeza de 90.000 euros.

La deuda total que asume el Concello tras el fallo judicial es de 854.937 (sin descuentos) y resalta que de obras son 454.000 y el resto es de intereses (349.806) y costas judiciales (51.039).

El impago prolongado durante 14 años supuso duplicar la deuda inicial de las obras con intereses y costas. Con un acuerdo semejante en 1996 o si se fuesen condonando pagos con el vertedero, la situación «non sería tan surrealista. Solo se pagaba cando obligaba o xulgado, eso sí, asumindo intereses e costas sen pudor», indica la alcaldesa silledense.