La postura del BNG de abogar por la permanencia del mercado de ganados en Amio y su oposición a cualquier posible traslado a otro municipio, entre los que se maneja Silleda y el recinto de Semana Verde, frente a la socialista de optar de forma prioritaria por las ferias de muestras fue uno de los puntos abordados en las negociaciones de gobierno. Triunfó la tesis del BNG. «Ao final sacrificamos turismo para quedarnos con mercados», lamenta el alcalde Sánchez Bugallo.
En declaraciones a Voces de Compostela , de Radio Voz, recalcó que ese posicionamiento no es comprensible para nadie a primera vista, por cuanto «o turismo é unha estela rutilante no firmamento compostelán», mientras que el mercado de ganados «deixa moi pouquiño valor engadido».
Tras recalcar que las instalaciones de Amio son del Ayuntamiento, el regidor refirió que «nos éramos conscientes de que había que poñelo en valor». La posibilidad de que se produjese la supresión de Expovivenda y otros eventos hizo que Raxoi tomara el asunto en sus manos «para garantir que non volvera a pasar e para poñer iso en valor». Pero, aunque hay un calendario asumido para el 2009, los conflictos resurgirán en el año santo.
Ahora tiene que entrar en acción la Consellería de Medio Rural, en quien descarga el alcalde su parte de responsabilidad en este asunto. «Querida amiga, móllate», le reclamó ayer Sánchez Bugallo. Le requiere que adopte una decisión, sea en Santiago o en Silleda. Si es en el municipio, Raxoi le ofrecerá terrenos para que construya una nave ferial.
Pronunciamiento
El BNG había indicado que la propuesta del alcalde no tiene base, al carecer de un compromiso financiero detrás. Bugallo se lo asigna a la Xunta: «O mercado é nacional e de Galicia, non é municipal nin do Concello, así que a Xunta terá que asumir a responsabilidade que lle corresponde». Si Medio Rural se inclina por Silleda, el alcalde aceptará sin problemas la decisión, ya que considera que potencia el hinterland de Santiago.
La fuerza del pronunciamiento municipal emerge, según el regidor compostelano, del sentir de los colectivos empresariales, los mismos que «cando lles pedín que se pronunciaran sacaban comunicados nos que había que ser expertos en interpretación para saber de que lado estaban. Que mágoa que hai tres meses non mostraran, agás a Cámara, a claridade de agora».
Pero ahora la postura unánime de las asociaciones reclamando soluciones con urgencia exige, a juicio del alcalde, respuestas administrativas y ahí cada administración debe asumir su parte de responsabilidad en todo este proceso.