La calle que no es de nadie

DEZA

Los transeúntes de la rúa Arenal utilizan un camino de tierra junto a los guardarraíles de la N-640 ante la carencia de aceras

31 may 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Las travesías urbanas de las carreteras nacionales encuentran a menudo un punto en común con las derrotas: unas y otras son huérfanas. Los conflictos de competencias entre la lejana administración estatal y la cercana administración local provocan que, en medio del colapso burocrático habitual, cualquier actuación por pequeña que sea se vea sometida a prolongados retrasos. Es el caso de la calle Arenal de Lalín.

El compromiso anunciado desde el gobierno municipal para el arreglo integral de la calle el pasado año, en la precampaña de las elecciones municipales, choca con una cuestión de competencias: el titular del vial es el Ministerio de Fomento. Desde el ayuntamiento se aludió al incumplimiento ministerial para la cesión de este tramo urbano de la carretera N-640 al Concello, y se atribuye a esta razón la imposibilidad de acometer los trabajos previstos.

La realidad es que, mientras las distintas administraciones se echan la pelota de un lado a otro, los vecinos de la calle y los transeúntes que se desplazan por la misma carecen de servicios básicos en un pueblo, como las aceras. De esta manera, mayores y niños se ven obligados a utilizar un estrecho camino entre los guardarraíles de la N-640 y el desnivel próximo a las pistas deportivas situadas cerca del lago del Pontiñas. El uso reiterado ha marcado perfectamente el sendero, a pocos metros del paso de los vehículos, y con un bordillo lateral debajo de los guardarraíles convertido en muestra evidente de que la acera que debió colocarse a continuación del bordillo quedó en el olvido. Desde el Concello se espera que la finalización de las obras de urbanización del SUE-4 permita disponer de acera al menos en un margen de la calzada. Pero, mientras acaban los trabajos, el sendero de tierra es la única alternativa en una zona próxima a un centro comercial, a pistas deportivas, y a la zona educativa del Pontiñas, con la guardería infantil y el conservatorio a poca distancia.

Más suerte en Goiás

Mejor suerte que en la calle Arenal tienen en la parroquia de Goiás. En este caso, los laterales de la carretera N-640 sí cuentan con unas aceras para los peatones de las que carece buena parte del tramo urbano del vial. La situación de la calle Arenal había motivado que vecinos de la zona recogieran, el pasado marzo, medio millar de firmas para exigir mejoras. Hasta que se materialicen, toca seguir utilizando un camino pegado al guardarraíl en la calle que no es de nadie.