Policía y Guardia Civil atesoran llaves de todo tipo, carteras y una larga serie de objetos que los vecinos encuentran tirados en la calle y les entregan
28 may 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Cajas y bolsas se utilizan para guardar los objetos que cada día los vecinos encuentran en la calle y entregan a la autoridad que tienen más a mano o a la que se encuentran antes. Los principales depositarios son los agentes de la Policía Local que luego llevan a su sede carteras y llaves de todo tipo y que almacenan a la espera de que aparezcan sus dueños. Muchas veces el tiempo va pasando y llaves y carteras se quedan ahí muertas de risa abandonadas incluso años.
En Lalín los vecinos tienen por costumbre no solo entregar los objetos perdidos a la Policía Local sino también a la iglesia o a la Guardia Civil. Aunque el grueso de los extravíos son carteras la mayoría de las veces vaciadas previamente por los carteristas especialmente en fiestas y mercados y las llaves de casas y coches, en ocasiones a la Policía Local o a la Guardia Civil llegan los objetos más diversos.
Hace unas dos semanas una patrulla de la Guardia Civil de Silleda encontró en una cuneta una sentencia judicial de un colectivo con el papel del recibí del correo certificado incluido. La sentencia fue devuelta por los agentes rápidamente a los interesados.
En una buena Semana Verde, comentan, hubo años que se acabaron recogiendo unas 150 carteras. Unas perdidas y otras pasadas por agua después de que los amigos de lo ajeno acabaran deshaciéndose de ella por el método de la inmersión. Es decir, sumergiéndolas en las cisternas de los aseos del recinto.
No siempre las carteras aparecen vacías. En la zona abundan los ejemplos de honradez y de vecinos que entregaron monederos y carteras con cantidades considerables de dinero.
Cheques y billetes
En Silleda hace años se entregó en el cuartel un cheque al portador de cuatro millones de pesetas (24.000 euros de hoy) que constituían una donación.
En Lalín la Policía Local recuerda también entregas de cantidades de dinero importantes y en A Estrada un agente rememoraba ayer la de una cartera con 50.000 pesetas (300 euros al cambio) pelada y sin ningún tipo de documento.
En los municipios pequeños como en Agolada donde cuentan con un único policía local este está acostumbrado a que los vecinos le entreguen de todo. Especialmente, al igual que en otros puntos de la zona, llaves de todo tipo, carteras y cosas que la gente se deja en los bares. Establecimientos en los que es más fácil olvidarse de bultos grandes sobre todo carpetas y maletines varios. Una vez el maletín encontrado llevaba unos potentes cierres de seguridad. Nunca supusieron lo que había dentro porque el dueño se dio mucha prisa en volver por él.
Bolígrafo y DNI
Lo que también abunda es todo tipo de documentación. Unos de los más olvidadizos son los opositores que acuden al recinto de la Semana Verde. Es frecuente que cuando los operarios recogen se encuentren con una larga fila de DNI y bolígrafos, que muchos con los nervios del examen acaban dejándose encima de la mesa.
En la calle pasa tres cuartos de lo mismo pero en menor proporción. En los bares o en las aceras aparecen carnés de conducir o de identidad. Y sobre todo, una de las cosas que más se pierde son las tarjetas sanitarias.
En cualquier caso las policías locales de la zona se encargan de entregar en mano la documentación si el propietario es del municipio en cuestión. Si es de fuera lo que hace tanto la Guardia Civil como la Policía Local es bien remitírselo por correo certificado a su dueño o bien enviarlo a la Policía Local, la Policía Nacional o la Guardia Civil de la localidad más próxima para que realice las gestiones.
Las fuerzas de seguridad también recogen teléfonos móviles pero en menor medida no se sabe si por que quien los encuentra se los queda o porque son más fácil de devolver por la lista de llamadas realizadas o los datos de la agenda.
Tampoco se dan casos de cámaras de fotos u objetos electrónicos varios.
Lo que tampoco abundan son las joyas. Nada de collares de diamantes ni accesorios de marca. En Agolada se encontró alguna vez algún reloj, pero no suele ocurrir. En la Policía Local de Lalín se recogió algún cinturón. No siempre los objetos que uno encuentra acaban en las manos de la policía muchas veces se quedan en bares y tiendas a la espera de que aparezca el dueño. Lo que más habitual es que el cliente se deje alguna bolsa de la compra. Son legión los paraguas olvidados y frecuentes los juguetitos o los zapatos de niño tirados en cualquier esquina. En los bares se quedan las gafas, sobre todo las de sol, bufandas o pañuelos variados.