Uno de cada cuatro universitarios de primer año se cambia de carrera

DEZA

Los estudiantes acaban el curso sin haber aprobado un 37% de los créditos en los que se matriculan

24 may 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Llegado un momento, hay una pregunta que dispara a la frente de todos los universitarios: «¿Habré elegido bien? ¿Será esto lo mío?». A veces la respuesta es negativa y toca cambiar. Eso le sucede al 28% de los estudiantes de primer año en la Universidad de Santiago. Sobre todo a los del área de Ciencias Experimentales: Física, Matemáticas, Biología, Química y Óptica. El 40% de los que se matriculan en una de esas titulaciones acaban cambiándose.

Los últimos datos públicos de la USC se refieren a los alumnos que se matricularon en el primer curso del 2004-2005. En ninguno de los dos cursos siguientes volvieron a inscribirse en su carrera pero sí en otra, por lo que la Universidad entiende que se cambiaron. El abandono absoluto de la Universidad es menor, pero se eleva hasta el 16,4%. Se deduce cuando un alumno deja de matricularse durante dos años académicos en la carrera que había iniciado el curso anterior. Donde más se produce es en las titulaciones de Humanidades.

Los que sí se quedan tienen que hacer frente a los exámenes. Por término medio, los estudiantes acaban el curso con un 37% de las asignaturas pendientes. Aquí se incluye a los que suspenden y a los que no se presentan a materias en las que se matricularon. Se mide en función de los créditos aprobados -un crédito equivale a diez horas de clase-. Es lo que técnicamente se llama tasa de rendimiento. Según el Ministerio de Educación, mide la eficacia del alumnado, pero también la de la institución docente.

Para el vicerrector de Oferta Docente y Espacio Europeo de Educación Superior, Máximo Pló, estos datos indican que la Universidad de Santiago es ineficiente, al igual que la mayoría de las españolas. Pero, en su opinión, se trata de «una ineficiencia falsa». Explica que se dan muchos casos de alumnos que se matriculan en demasiados créditos y que luego no son capaces de sacarlos. «Como profesor [de Físicas], yo he tenido alumnos que estaban matriculados en mi asignatura y que se pasaban siete años sin presentarse». Esto hace que el rendimiento de una titulación caiga. Las carreras adaptadas a Europa impedirán que ningún estudiante se inscriba en más de 75 créditos -un crédito europeo equivale a 25 horas de trabajo-. Además, la concepción es que en una materia con demasiados suspensos la culpa también la tiene el profesor.

Ellas aprueban más

En cualquier caso, las mujeres son más eficaces que los hombres. Ellas superan el 66% de los créditos, mientras que ellos aprueban el 53,5%. En las titulaciones de Ciencias de la Salud -Medicina, Farmacia, Enfermería, Odontología y Veterinaria-, las alumnas aprueban al finalizar el curso el 75% de los créditos en los que se habían escrito.

¿Son difíciles los exámenes? Eso ya es otro cantar. La respuesta la da la tasa de éxito. Los estudiantes compostelanos aprueban más del 80% de las materias a las que se presentan. Ciencias de la Salud vuelve a estar a la cabeza en este aspecto. En sus titulaciones, los estudiantes aprueban el 87,6% de las asignaturas de las que se examinan.