La tendencia municipal gallega, más próxima a segregar que a unir

La Voz

DEZA

El secretario xeral del PPdeG, Rueda Valenzuela, y el diputado del BNG González Mariñas admitieron ayer en la mesa redonda celebrada en el curso de la UIMP en Lalín el fracaso de la política de fusión de municipios. Rueda señaló que pese a estar penada la segregación en la Lei de Administración Local, «houbo na miña etapa de director xeral de Administración Local dúas segregacións e ningunha fusión. Só houbo o proxecto valente do alcalde de Lalín e de Román Rodríguez».

Destacó que «as fórmulas organizativas en Galicia non funcionan ou non ben de todo. Falta esa cultura asociativa, se as mancomunidades non funcionan hai que apostar por fórmulas máis valentes». Sobre las transformaciones en la administración local apuntó que pocos temas hay con tanto acuerdo en el diagnóstico y en los que después no se den pasos para llevarlas a cabo.

Defendió que «algunhas transformacións hai que facer porque cada vez hai concellos con menos poboación e abocados á desaparición, que teñen cada vez maiores dificultades na prestación de servizos».

Muerte de concellos menores

En esta línea, el alcalde de Culleredo, Julio Sacristán (PSOE) afirmó que «os concellos de menos de 5.000 habitantes morrerán por inanición. Desde a época democrática houbo un esforzo por parte dos concellos de modernización, a pesar da falla de apoio dos gobernos autonómicos e estatal, aos que non lles interesa que haxa esa autonomía municipal, polo que estamos continuamente tutelados». Habló de la mejora en la atención al ciudadano con incremento de recursos propios. Y cifró en un 30% las competencias impropias o inducidas de los concellos. Abogó por la eliminación de unas anquilosadas diputaciones provinciales, y defendió la autonomía municipal plena, rigiendo hasta el 30% del gasto público en una segunda fase del Pacto Local, que elimine el fondo finalista de las consellerías. Apuntó a «un gran pacto político para chegar a ese novo marco territorial».

González Mariñas habló de «un problema estructural, porque non se percibe un país moderno cunha organización eficaz», añadiendo que no se tienen en cuenta las formas de asentamiento de Galicia y subrayando que el 98% de municipios se catalogarían como pequeños. Dijo que el Estatuto de Autonomía de 1981 ignoró la provincia, sin valor para la articulación territorial, mientras las comarcas fueron meros parches para dinamizar ciertas zonas. Apuntó que a principios del siglo XX había 323 concellos en Galicia; hoy 315, pero con procesos separadores en medio: «A política de fusión foi ata o de agora un auténtico fracaso», sentenció.

Habló de la acertada idea de Román Rodríguez de fusión selectiva «porque permite manter os termos municipios, e construir un só concello como municipio que tería esa capacidade técnica e urbanística para deseñar as grandes políticas».