Ordenan por segunda vez parar un edificio en O Campo

La Voz

DEZA

El Concello de Silleda ordenó paralizar, por segunda vez, un edificio situado en la calle E de Silleda de sótano, bajo y cuatro plantas destinadas a viviendas. La nueva resolución por parte del gobierno local, según trascendió, fue acordada hace unas tres semanas aproximadamente, después de considerar que en el inmueble se estaban realizando más trabajos de los que habían permitido de cara a evitar posibles daños en el interior del edificio después de la primera orden de paralización firmada el 7 de enero del 2008.

El gobierno había acordado a principios de enero ordenar frenar la edificación situada en la calle E, que tenía licencia de mayo del 2005, al entender que podía estar afectada por la tramitación del expediente de revisión de oficio de aprobación del estudio de detalle de la Travesa do Campo y de aprobación del proyecto de urbanización de la misma. El propietario, a raíz de la orden, solicitó que se le permitiera realizar las obras precisas para evitar daños en el edificio. Después de ello, tal y como había explicado el Concello en febrero, se le autorizó a realizar obras de cara a impedir la entrada de agua de lluvia. Sin embargo, ahora el Concello considera que las obras realizadas desde entonces se exceden de la autorización dada. Es por ello, que ordenó de nuevo paralizar de manera cuatelar las obras. Además, advirtió a los interesados que su inclumplimiento podría dar lugar a multas.

Hay que recordar que el proceso administrativo de revisión de oficio del plan de urbanización y del estudio de detalle de la zona de O Campo está actualmente parado después de que así se lo indicase el Consello Consultivo de Galicia, cuyo dictamen es vinculante. De esta forma, todo queda pendiente de la resolución judicial sobre el asunto debido a los dos recursos ante el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) presentados por dos vecinos. En esta zona, ya con anterioridad, habían sido paradas dos edificaciones por parte del gobierno local, cuyas obras se detuvieron después de la resolución dictada en noviembre por la alcaldía. Además, ha sido el origen también de denuncias contra el Concello.