10 may 2008 . Actualizado a las 02:00 h.
El Seprona revisó al río Deza el jueves después de la denuncia del pescador de Saídres en la jornada del miércoles de posibles vertidos, pero ya no hallaron indicios. Los estudios del cuerpo de la Guardia Civil se realizaron horas después de la alerta ya que cuando fueron el miércoles era de noche y ya no podían ver su color. Por ello, apuntan a que con el propio discurrir de las aguas no quedaran restos.
El pescador había alertado de que a su paso por Silleda el río bajaba con un color verdoso nada habitual y también con alguna turbiedad, por lo que avisó al Seprona.