Un rincón para la historia

J. B.

DEZA

Un libro sobre la colonia penitenciaria de San Simón ofrece múltiples referencias a personas anónimas de las comarcas

03 may 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Dos policías locales de Redondela y escritores, Gonzalo Amoedo y Roberto Gil Moure, son los autores de un nuevo libro que profundiza en la Guerra Civil y la primera etapa de represión franquista en la provincia, con numerosos protagonistas anónimos o tanto de Deza y Tabeirós-Montes. Episodios de terror durante a Guerra Civil na provincia de Pontevedra. A illa de San Simón recoge en sus 358 páginas editadas recientemente por Xerais la historia del presidio, cerrado en el año 1943.

Como cuentan los autores fueron más de 5.000 personas las que estuvieron presas en la isla de San Simón. El último tenía el número oficial 5.600, aunque «hemos descubierto que muchos tenían el número repetido, por lo que pudieron ser 6.000 en todo el período de funcionamiento», señaló Gonzalo Amoedo en una entrevista publicada por La Voz. De casi la mitad lograron averiguar sus nombres y origen, que pasaron entre septiembre de 1936 y marzo de 1943 por el penal y campo de concentración.

La publicación recoge múltiples aspectos del funcionamiento del penal, desde aspectos como la atención médica entre los presos, la comida o la higiene, junto con las visitas que recibían los reclusos en claras muestras de solidaridad del pueblo. Además, se efectúa una relación parcial de los consejos de guerra celebrados en la provincia, junto con documentos personales y una lista de los presos de la colonia penitenciaria.

Entre esos datos podemos resaltar que fueron 482 presos los que murieron en San Simón, a los que habría que añadir los que fueron «paseados». En la provincia, según datos aportados por los autores, hubo 3.000 muertos entre los represaliados de los que 540 fueron «paseados». Una obra a la que dedicaron tres años «porque Instituciones Penitenciarias nos puso trabas durante dos años. Al final no pudimos acceder al archivo de la prisión de A Lama», explicaron.