Terraceo frustrado en A Estrada

DEZA

El Concello emprende una campaña de control exhaustivo de la legalidad de las terrazas que el viernes obligó a cerrar dos

27 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Viernes de playa. El asfalto empieza a recalentarse en A Estrada y dos cafeterías vecinas deciden aprovechar la tregua del inestable mes de abril que agoniza para sacar a la calle mesas y sillas. La clientela agradece el gesto y toma enseguida las terrazas dispuesta a disfrutar del buen tiempo. Desenfunda las gafas de sol y pide unas claras mientras vigila el ir y venir de gente. El único objetivo: dejar que pase el tiempo. Hay pocos placeres tan accesibles y tan inocentes.

Clientes y hosteleros disfrutan el momento. Los clientes saborean la caña. Los empresarios intuyen buenos ingresos. Ambos permanecen ajenos a los últimos acontecimientos. El gobierno local ha emprendido esta primavera una campaña de control intensivo del terraceo. No está dispuesto a consentir que se instalen terrazas sin haber pagado antes la tasa municipal correspondiente.

En A Estrada, el impusto sobre las terrazas se abona mensualmente en función de las mesas y de las sillas que se saquen a la vía pública. No es posible pagar por días. Ni por quincenas.

Los empresarios del sector no están muy convencidos con el sistema. A Estrada ni es Tenerife ni tiene seguro de sol. La lluvia se empeña en frustrar la práctica del terraceo y ni siquiera los meses de verano garantizan la rentabilidad de las secciones de las cafeterías a cielo abierto.

Los hosteleros del casco urbano suelen solicitar las licencias para los meses de junio, julio y agosto, auque a veces la petición de permiso se amplía hasta setiembre. Sin embargo, en veranos como el pasado no compensa. La tasa se paga y la lluvia obliga a dejar las sillas dentro día tras día. En abril, pedir la licencia sería arriesgar de veras. Aunque en días como los dos últimos se echen de menos.

Para que el calor no tiente a los hosteleros y para que de aquí a junio no se contagie la idea, la Policía Local intervino el viernes en A Estrada recordando a los dos primeros locales que se atrevieron a sacar las mesas que no se puede ocupar la vía pública sin licencia. La clientela pudo terminarse la caña y presumir de haber inaugurado el terraceo. Sin embargo, nadie más tuvo la oportunidad de tomarle el relevo. Ayer, el calor volvió a apretar y más de uno buscó terrazas en el pueblo inútilmente.