El PSOE estradense llenó ayer por la noche el teatro Principal con motivo del mitin central que organizó por las elecciones generales del próximo día 9. Más de 600 personas asistieron a un acto electoral que resultó entretenido y satisfactorio para la familia socialista estradense. Entre el público había amplia mayoría de estradenses con más de 45 años, pero es algo que se repite últimamente en toda clase de mítines en este municipio.
En el escenario, sentados de una forma escalonada, esperaban a los protagonistas una veintena de jóvenes. Todos, en general, se volcaron con sus líderes, interrumpiéndolos con constantes aplausos.
El mayor aliciente era la presencia de José Blanco, responsables de organización del partido a nivel nacional, y número uno en la lista al Congreso por la provincia de Lugo.
El voto útil
José Blanco repasó, en un discurso bastante ameno y cargado de ironía con el PP, Rajoy y su niña, los logros del gobierno socialista en la nación durante los últimos años, resaltando los relacionados con las pensiones, sanidad o la ley de igualdad.
Pero quiso incidir en la conveniencia del voto útil, recordando el caso de su propio pueblo, donde el PP ganó una vez al PSOE las elecciones municipales por un solo voto, mientras más de 200 papeletas fueron para una tercera formación. Comentó que no se puede mostrar las ganas de que gane el PSOE, y luego votar a otro partido, en clara alusión a los que se inclinarán el próximo día 9 por candidaturas que no tendrán apenas presencia en Madrid.
Insistiendo en esa apreciación, resaltó, al final de su discurso, que el 9-M será un baile entre dos , entre Zapatero y Rajoy, sin nadie más en medio.
El alcalde, José A. Dono, abrió las intervenciones señalando que A Estrada debe inclinarse por un gobierno amigo en Madrid, como le ocurre con el gallego, para que el efecto dominó suponga muchos logros para el municipio.??Citó??la?circunvalación de la N-640, que ya tiene un presupuesto importante en Fomento. Antón Louro, insistió en ese logro, en un discurso en el que nunca se olvidó de Rajoy.