«No le he salido rana a nadie»

DEZA

Es complicado mantener la independencia desde un grupo político; pero asegura que intentó hacerlo, no sin problemas, quizás por deformación profesional

03 feb 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Con la disolución de la Cámara alta el pasado 14 de enero, el periplo político de Evaristo Nogueira Pol (Santiago, 1964) tocó a su fin. El ya ex senador y actual decano del Colegio de Abogados de Santiago reflexiona sobre cuatro años en los que, sobre todo, ha aprendido muchas cosas.

-Se acabó su vida de senador ¿satisfecho?

-Como experiencia personal fue enriquecedora. Tener la oportunidad de comprobar cómo funciona el poder Legislativo siempre es enriquecedor, con el plus de que, a los que tenemos la condición de juristas, eso nos enriquece profesionalmente.

-¿Y desde el punto de vista del cargo, propiamente dicho?

-También, porque conseguí sacar las leyes en las que fui ponente por unanimidad.

-Y fueron...

-La Ley de Acceso a la Abogacía, en la que tenía un interés primordial, llevábamos noventa años esperando por ella. También la ley de cambio de sexo de los transexuales en el Registro Civil y la Ley de Aseguramiento de Bienes Inmuebles en el Extranjero en Procedimientos Penales, que es muy técnica. Por eso estoy satisfecho. Cierto es que yo tenía una limitación importante, por dedicarme profesionalmente a lo que me dedico, tanto temporalmente por no poder verme involucrado a fondo en la tarea de senador. También es cierto que, en alguna ocasión, no estuve de acuerdo en cómo se desarrollaban ciertas leyes, desde un punto de vista, generalmente, jurídico.

-Ahí quería llegar, hubo diferencias con el grupo popular, en el que usted estaba pero como independiente... ¿Le salió «rana» al PP?

-No, creo que rana no le he salido a nadie. Siempre he ido de cara y, desde el principio, cuando me llamaron, dije que Evaristo Nogueira no iba a cambiar ni de criterios ni de forma de pensar, y creo que así lo he hecho. Yo soy de los que digo, y es un principio que ha inspirado mi vida, que la libertad de las personas hay que respetarla, fomentarla y ampararla por parte de todos los poderes. Y la única limitación que tiene ese amparo es cuando choca con un interés general susceptible de mayor protección. Por eso es verdad que, en determinados momentos, tuve ciertos problemas y chocaba, como es público, con el grupo Popular. Me refiero a temas como la transexualidad, el matrimonio homosexual y algún otro, pero así soy yo.

-Igual alguien pensó en el PP que conseguirían que acabase militando, y fue que no...

-No creo que haya engañado a nadie. Yo dije que no quería incorporarme a ningún partido y así lo hice. Sí que creo que, en un Estado de derecho, es básica la militancia en un partido político. Los independientes no hacemos un partido político, y en eso, a cada uno hay que darle lo que merece. Pero las razones de no militar son tan válidas como las del que decide hacerlo.

-¿Y las suyas?

-Yo opté por no militar porque el Estatuto General de la Abogacia exige independencia, quizás es un problema de deformación profesional.

-¿Damos la experiencia política por finiquitada para los restos?

-Finiquitada. Creo que es justo agradecer a quien me dio la oportunidad de ser Senador. El otro día tuve una llamada especialmente cariñosa de Alberto Núñez Feijóo para agradecerme estos cuatro años. Y esa llamada la agradezco porque creo que fue sincera. Y también quiero agradecérselo a una persona que tuvo mucho que ver en que yo fuera senador, que fue Jesús Palmou, padrino y mentor.