El suma y sigue de la deuda municipal heredada en Silleda por el nuevo gobierno no solo se mantiene sino que afina al alza los datos que se iban conociendo. Hace menos de una semana que el Concello avanzaba datos _no la sentencia_ de un fallo del TSXG que ratificaba una sentencia de 2006 por la que el Concello debería pagar unos 150.000 euros a la empresa de recogida de basura Urbaser por servicios no pagados en 2000 y 2001.
Ayer el Concello trasladó a la opinión pública nuevos datos tras una reunión mantenida con responsables de Urbaser. Cifra la deuda total en 250.000 euros al detallarla: La sentencia obliga a efectuar un pago de 197.000 euros. Estos corresponden a la deuda inicial y a los intereses generados. A esa cantidad habrá que sumarle unos aproximadamente 50.000 euros correspondientes a costas del proceso y gastos de abogados y procuradores, que sitúa el total en casi 250.000 euros que parece ser la cifra definitiva.
Un «convenio de pagos»
Buscando una posible salida a la situación, en la que cabe recordar que no existía partida destinada en 2007 a este gasto, la alcaldesa de Silleda, Paula Fernández, el edil de Medio Ambiente, Gerardo Lázara, y la abogada del Concello, Carmen Fernández, se reunieron con el delegado de Urbaser, Jaime Martínez y el abogado de la empresa. El Concello presentará una propuesta con un «convenio de pagos» detallado con fechas y cantidades a abonar. El Consejo de Administración de Urbaser analizará la propuesta y tendrá la última palabra.
Esperando más sorpresas
El Concello detalló ayer que Urbaser tenía adjudicado el servicio de recogida y limpieza viaria por 15 millones de pesetas al año y que la nueva adjudicataria cobra por realizar sólo las tareas de recogida 26 millones de pesetas. Este dato sirve a la alcaldesa como «un dos moitos exemplos da mala xestión do anterior goberno municipal e da súa total despreocupación polos seus veciños así como polas arcas municipais. Estamos á espera de ver cal é a seguinte sorpresa que nos depara a nefasta xestión realizada polo meu predecesor».
Urbaser, al ser contratado en 1999, cobro las dos primeras facturas y luego cuando llevaba quince meses sin cobrar había anunciado que rescindiría su contrato. El Concello abrió un proceso de nueva adjudicación. Urbaser denuncia al Concello por impago y entonces es cuando el anterior gobierno empieza a alegar defectos de servicio para justificar impago y sin presentar pruebas, según indicó ayer el concello recogiendo explicaciones de Urbaser.
En 2006 llegaría la sentencia. Luego, el recurso municipal. Y, ahora se desestima el recurso que supuso intereses al retrasarse el pago un año. Ya no cabe otro recurso. Queda pagar los 250.000 euros acumulados y esperar que Urbaser acepte el calendario de pagos al nuevo gobierno para aliviar la forma de pago. La alcaldesa razona que el anterior gobierno, en vez de afrontar el problema recurre al TSXG, que lo declara inadmisible . Paula Fernández dice que «o único que fixeron foi retrasar un ano o problema e sumarlle intereses dese período, e as costas do proceso, que son sobre 50.000 euros».
Demorar pagos
Y, añade, que «o certo é que o anterior alcalde estaba moi preocupado por cobrar as tasas os seus veciños, pero non tiña o mesmo interese por pagar os servicios ás empresas que os desempeñaban. En vez de afrontar o problema, como estamos facendo nos, el só se preocupou de demoralo o máis posible no tempo para que outros arranxásemos o que él non soubo ou non quixo facer», concluye la alcaldesa sobre la gestión de su antecesor, el popular José Fernández Viéitez.