Los guardianes del asfalto

DEZA

Los trabajadores de API Conservación y de la Xunta iniciaron ya el esparcido de sal en grano y salmuera cada noche por las carreteras de Deza y Tabeirós-Montes

02 dic 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

La aparición de las heladas ha puesto en marcha ya el dispositivo de la campaña de invierno en las carreteras de la zona. Cada día a partir de las 22 horas los trabajadores de API encargados de la conservación de carreteras recorren los viales de la zona para echar sal o salmuera y evitar que el asfalto se convierta en algunos tramos en verdaderas pistas de patinaje durante la noche.

Son los que mejor se conocen las carreteras y los que saben exactamente las curvas donde da más el cierzo. Este año por segunda campaña consecutiva además de sal echan salmuera. Una mezcla de sal y agua que provoca las quejas de los conductores pero que al parecer es más efectiva que la sal en grano.

La diferencia es que la sal se dispersa con el paso continuo de los vehículos sobre la carretera y la salmuera cubre el asfalto de una forma más homogénea. Un sistema que ya se utilizo el invierno del año pasado y que se repite este año. La medida no gusta nada a los conductores que se quejan de las salpicaduras que al secar dejan manchas. Eso sumado al efecto corrosivo que puede tener a la larga la sal sobre el coche, especialmente en los bajos.

Para ello lo que se hace es iniciar el recorrido a partir de las 22 horas a fin de que el número de coches en circulación sea ya mucho más reducido. En API trabajan ocho personas que hacen turnos y se encargan de llevar los camiones.

Cada invierno reparten toneladas de sal por los viales de la zona. Para hacer acopio de ella cuentan con un silo de sal en Lalín, otro en Ponte Vilariño en Agolada y otro para hacer acopio de sal en Lalín. A estos se añaden un almacén grande de sal en A Estrada donde cuentan también con una planta donde se elabora la salmuera. Cubren desde el límite con Lugo, Ourense y A Rocha.

El cambio de tiempo y la sequía de este inusual otoño no ha modificado las pautas de actuación de otras campañas. Este año, al igual que en años anteriores, los camiones de la sal empezaron a salir a la calle a principios de mes, las fechas habituales.

Para estos trabajadores el invierno es la época del año de más trabajo. Son unos meses en los que no puede estar nadie de vacaciones y son necesarios todos lo efectivos.

Ahora con la entrada de diciembre se preparan para las primeras nevadas. Cuando los copos aparecen el trabajo es intensivo durante todo el día especialmente durante la noche. Todo para evitar accidentes y convertir el asfalto en una vía más segura.

Tras años de profesión, señalan, que su mayor satisfacción es la de evitar los accidentes y que las carreteras estén en el mejor estado posible en todo momento. Una tarea que exige en estos meses pasar la noche de recorrido por todos los viales. Son los ojos que no vemos. Una tarea que puede pasar desapercibida pero muy necesaria.

A estos empleados se añaden los encargados del mantenimiento de las carreteras de la Xunta que cuentan con dos camiones para toda la zona. Son viales que cuentan con algunas zonas más problemáticas y más altas como son el Alto do Faro, en el municipio de Rodeiro, O Candán o el paso de la autopista por Dozón.

Dozón es precisamente uno de los sitios de la comarca dezana donde suele haber más problemas de nieve. La Nacional 525, uno de los viales más transitados de la zona, discurre por estos lares a una altitud de 818 metros, pero el nuevo tramo de la autopista por el municipio va más alto aún.

A los trabajadores de la Xunta les corresponde el tramo nuevo de la autopista mientras que Acega es la encargada de mantener en buen estado y de limpiar el tramo hasta el Alto de Santo Domingo mientras que los otros se encargan del que va del Alto de Santo Domingo a Cea.

API tiene preparadas ya las cuñas quitanieves y toda la maquinaria. Por su parte, las brigadas de Protección Civil aún no salieron a echar sal y cuentann empezar la campaña en estos primeros días del mes. De momento están ya poniendo a punto la maquinaria, sobre todo, las esparcidoras para llegar a todos los lugares donde los llamen y están haciendo acopio de sal.