El alcalde de Lalín, Xosé Crespo Iglesias, se entrevistó en la mañana de ayer con el secreteario xeral de la Consellería de Medio Ambiente, Jorge Antonio Santiso, para solicitarle la compra de la finca situada en mitad de la Fraga de Catasós, cuyo propietario remitió hace dos semanas una carta a la consellería ofertando los terrenos o bien, en caso de negarse la Xunta a adquirirlos, pedir permiso para talar los castaños de su propiedad.
Crespo expuso a Santiso el proceso de adquisición del terreno de la Fraga de Catasós por el anterior gobierno de la Xunta, que lo declaró Monumento Natural en febrero del 2000: «Cando a consellería comprara, parecía que era toda a fraga; pero ao facer os sendeiros, o propietario deste enclave dixo que era del. Tratara de chegar a un acordo con Del Álamo, pero non chegaron a un acordo na negociación. Tamén llo pedira a Barreiro», pero sin haberse alcanzado una solución.
El alcalde considera que «sería razonable a compra desta parcela. Ademáis tampouco é unha cifra desorbitada -el propietario solicita 19.110 euros-». En todo caso, cree que existen dos soluciones para que la administración autonómica se haga con esta franja de terreno, de 1.911 metros cuadrados en pleno centro de uno de los cinco únicos monumentos naturales de Galicia: o la compra amistosa o la expropiación. Reconoció que es un problema que se arrastra desde la adquisición de la Fraga de Catasós, al faltar algunas parcelas en su superficie, pero dijo que «me parece razonable intentar arranxalo, independentemente de que non se autorice a corta das árbores».
La respuesta del secretario xeral de Medio Ambiente fue que estudiarán la cuestión, indicó el alcalde de Lalín, que agradeció la receptividad mostrada por Santiso. Xosé Crespo considera que el propietario de la parcela en cuestión tiene razón en reclamar por el terreno, «pero nós como Concello non llo imos comprar, porque todo aquel entorno é propiedade da Xunta de Galicia», por lo que no tendría sentido que el ayuntamiento adquiriese ahora una parte de los terrenos del enclave.
Crespo Iglesias movió así ficha, tras su silencio inicial, en la insólita solicitud cursada a Medio Ambiente demandando permiso para talar varios castaños en medio del único monumento natural de la provincia. Unos ejemplares que están considerados como los mejores de Europa por su fuste, despertando el interés de numerosos investigadores. El propietario había indicado que la Xunta se viene comportando como si la finca fuese ya de su propiedad, instalando señalizaciones en el terreno e incluso llegando a hacer una repoblación sin su permiso.