Mientras los trabajos de mejora del firme de la N-525 entre Ourense y Santiago están prácticamente concluidos en las provincias ourensana -donde está ya pintada la calzada- y coruñesa -con pintura de obra-, en la de Pontevedra se han efectuado trabajos de mediciones, los últimos en la zona de Chapa, pero sin obra física todavía. Unas obras que, según había anticipado el PSOE en rueda de prensa en Lalín, el pasado 3 de abril, alcanzarán los 21 millones de euros: 3,37 millones de euros para el asfaltado, y otros 18 millones para carriles lentos y mejora de la seguridad vial, en un proyecto que incluiría 7 kilómetros de tercer carril desde Ponte Ulla hacia Lalín; carril lento en Taboada (Silleda) y paso elevado junto a la iglesia; y aceras en la recta de A Mera.
La cifra de inversión en la N-525 fue rebajada, meses más tarde, por el propio PSOE de Lalín, que el pasado 5 de septiembre apuntaba a la inversión de casi 12 millones de euros en el trazado. Los socialistas aludieron, el pasado 27 de septiembre a estas obras, dándolas por «adxudicadas e iniciadas», pero sin ofrecer el montante de la inversión.