Los vecinos de Sestelo, en la parroquia lalinense de Botos, denunciaron la existencia de una balsa de agua que, calculan, puede recibir unos 250.000 metros cúbicos de agua y que al parecer la empresa constructora adjudicataria del AVE en la zona pretende vaciar. A través de este escrito los vecinos manifiestas que la empresa constructora que está llevando a cabo los trabajos del tramo Abeleda-Baxán tiene previsto el vaciado de lo que llaman un lago artificial, ubicado a la entrada del túnel A Pena y canalizar el agua hacia las fincas de los habitantes de la zona y situadas en el paraje Brandían y A Cubela.
Algo más de una veintena de vecinos tienen propiedades por esa zona y consideran que el agua puede contaminar las fincas. Algún vecino ayer explicaba que se hicieron varias pozas, alguna con unos diez metros de profundidad, hace algo más de un año y que al agua presenta un color verde de estar estancada. Señalaba que parte del agua va a ser llevada al río.
En su protesta al Concello los vecinos consideran que el vertido causará una agresión ecológica en las fincas por las que pase y destacan que ese lago fue construido en la ejecución de la plataforma del AVE y está situado aproximadamente a un kilómetros desde donde pretenden bombearla a las fincas.
El Concello dio cuenta de los hechos tanto a la Consellería de Medio Ambiente a Augas de Galicia, al Adif y al Seprona para advertirles de la situación y pedirles que tomen medidas. El acuerdo fue adoptado por los miembros de la junta local.
Los vecinos pedían que se solicitase a la empresa adjudicataria la inmediata paralización del vertido para evitar daños irreversibles en el arrastre de la capa vegetal y que puedan afectar a la flora y fauna de la zona.
Al mismo tiempo apuntaban que es un vertido ilegal que vulnera, dicen, el artículo 552 de la Sección II de servidumbres en materia de aguas del Código Civil.