lalín | Los vecinos de Lalín son por tercer año consecutivo los que soportan una presión fiscal más elevada de las comarcas de Deza y Tabeirós-Terra de Montes, según el informe que ha hecho público esta semana el Consello de Contas. El organismo fiscalizador, tras valorar los datos aportados por las administraciones locales, sitúa la media de lo que aportó durante el 2004 -el último analizado- cada lalinense en 387,01 euros. Eso sí, en el propio documento precisa que esta cantidad está un poco desvirtuada debido a la importancia que han tenido los ingresos urbanísticos. Por ello, sitúa en una presión más ajustada a la realidad en los 205 euros. Tras los lalinenses, se sitúan por primera vez los silledenses, que siempre se habían situado después de los estradenses. Los tributos que aporta cada habitante de Silleda se sitúa en una media de 172,8 euros al año, lo que supone un euro más que en A Estrada, en donde se quedó en 171,25 euros la presión fiscal.
En el extremo contrario está Dozón. Una vez más, sus vecinos son los que menos impuestos tienen que abonar anualmente de las comarcas, con sólo 58,04 euros de media al año. Su presión fiscal, además de ser la menor de la zona, se sitúa como una de las más bajas de toda Galicia, según la fiscalización realizada por Contas. Únicamente el municipio coruñés de Santiso, con 43,47 euros, tiene menos.
Las distancias existentes en los tributos que se pagan los distintos municipios en parte pueden explicarse por los diferentes servicios que se prestan y por ello el análisis más ajustado sería teniendo en cuenta el número de habitantes. En la zona destaca el caso de Silleda, que pese a tener menos población que A Estrada, los tributos fueron mayores durante el último ejercicio fiscalizado por el ente autónomo. En el resto de casos, su posición en el ránking zonal coincide con su categoría en cuanto a los habitantes.
Vila de Cruces es el cuarto municipio de la zona en cuanto a presión fiscal, con 183,83 euros; seguido por Forcarei, con 136,42 euros; y por Agolada, con 105,24 ?. En el caso de Cerdedo, los vecinos abonan una media de 84,15 euros de tributos municipales y en Rodeiro, 65,16 euros, lo que les sitúa como los que menos presión fiscal soportan de las comarcas junto con Dozón.
Incremento continuo
Por otra parte, la presión fiscal se está incrementando año tras año en la práctica totalidad de los municipios de las comarcas de Deza y Tabeirós-Terra de Montes. En Lalín del año 2000 al 2004 se triplicó la presión fiscal, aunque si se tienen en cuenta los datos más ajustados que apunta el Consello de Contas, se situaría en el doble en el lustro. Otro de los municipios que registró una importante subida fue el de Vila de Cruces, en donde aumentó en más de 64 euros en cinco ejercicios, lo que casi provoca que se duplique. Le siguió en este ránking A Estrada con un alza en la presión fiscal de 62 euros del 2000 al 2004. En el resto de localidades, ya está por debajo de los treinta euros.
También llama la atención el caso de Dozón en donde se produjo un descenso de la presión fiscal de un ejercicio al siguiente de más de trece euros, aunque en la comparativa del lustro, al igual que sucede en las otras localidades, también crece.
De los municipios de Silleda, Agolada y Rodeiro no se puede comparar el comportamiento de los cinco últimos ejercicios puesto que no presentaron sus cuentas para ser fiscalizadas por el Consello de Contas, con lo que no hay datos de algunos de los ejercicios.