Los hosteleros y santa Marta

DEZA

Los industriales del gremio festejan hoy a su patrona y rinden homenaje póstumo al dueño de La Marquesina

29 jul 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

LALÍN | Los hosteleros se visten hoy de gala para homenajear a su patrona en una romería en la que esperan superar las expectativas de participantes a cuenta del buen tiempo y el hecho de que este año la fiesta cae en domingo. Trescientas tarjetas a la venta, mucha música y un merecido homenaje, aunque póstumo, a Domingo López Fernández, que en el año 1947 abría en Lalín La Marquesina, un café histórico de obligado paso para vecinos y visitantes que cerró sus puertas allá por la década de los 70.

Hace poco su hijo, Mario López Martínez y su sobrino, y hoy propietario del bar Camilo, Ernesto López, desgranaban los recuerdos de su infancia y juventud de aquel café, escenario de tertulias, partidas y memorables actuaciones de cupletistas de postín.

La marquesina que rodea al edificio dio nombre a la cafetería. El local contaba con un escenario donde tenían lugar las actuaciones y por donde pasaron magos, compañías de teatro y cantantes. Espectáculos y sorteos de una botella de coñac.

Eran un tiempo en la que la calle Joaquín Loriga, donde se ubicaba el café, constituía no sólo la principal arteria de la localidad sino lugar de parada obligada para viajeros que pasaban por Lalín camino de Santiago o de Ourense. Aquí paraba, recuerda Mario López, Ramón Otero Pedrayo que no tenía coche y viajaba en Castromil. En sus mesas de mármol tomaron café además del insigne escritor catedráticos de renombre como Parga o doctores como Cabaleiro. Entre esas imágenes del pasado los años del wolfran y el recuerdo de Lalín rodeado de Guardia Civil en busca de fugados.

Hoy Mario López y su madre, Ovidia Martínez Mondelo, recibirán en su nombre el homenaje de los hosteleros de la villa.

Domingo y Ovidia eran de la localidad lucense de Montefurado. El hermano de domingo trabajaba en el ferrocarril y él se vino para aquí. Trabajó de camarero en el más adelante abriría el café. El local tenía paso al cine que tenía la taquilla en el propio café.

El Castromil paraba entre quince y veinte minutos. Tiempo suficiente para que los viajeros además de estirar las piernas tomasen un café al que llegaban también muchos preguntando por la meiga de Goiás que tenía una amplia clientela.

Hoy a la fiesta empieza a las diez de la mañana con un pasacalles en la carballeira de Montserrat. A las 13 horas la misa y la procesión y a las 15 horas la comida. La Banda de Vilatuxe tocará por la mañana y por la tarde se encargarán de la música el dúo Nebraska y Lazos de Vigo.