La treintena de «aloitadores» también se llevaron su marca

Sánchez C. A ESTRADA

DEZA

MIGUEL SOUTO

Sabucedo celebró ayer su última rapa, con tantos magullados como en días anteriores La parroquia recupera hoy la tranquilidad propia de sus 140 residentes en verano

09 jul 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

La parroquia de Sabucedo pasará hoy a quedarse con sus habituales 140 residentes durante al verano -en invierno apenas superan los 60- olvidando hasta la próxima rapa el bullicio que, durante todo un fin de semana pasado, supuso la celebración de su ancestral fiesta, que estrenaba este año el galardón de interés internacional. Pero ayer aún había ambiente de fiesta y de rapa. El curro casi de llenó de nuevo para presenciar un nuevo encierro de los aloitadores con unos 200 caballos y sus potrillos. No faltó ni la emoción ni la presencia de algunos turistas que no acudieron en el fin de semana, pero eran amplia mayoría los fanáticos de la rapa, que no se pierden ni el encierro que llaman casi familiar . Los particulares que tienen caballos mezclados en las manadas se Sabucedo aprovecharon la mañana para marcarlos. Los del Santo ya cuentan desde hace algunos años con unos microchips, y ya no tienen que padecer el hierro o los cortes en las orejas. Sufridos «aloitadores» Los que sufren y padecen todos los años el mismo castigo físico -sin microchpis que les salven- son los aloitadores . Este año eran casi una treintena, y ayer, concluida la tercera rapa, era difícil localizar a alguno que no se llevara a casa algún recuerdo , morado, o alguna marca. La batalla física con los animales deja en cada rapa a una decena de magullados, eso sí sin mayores consecuencias. El año que viene todo estará olvidado. El encierro de ayer no produjo menos golpes y rasponazos que en días precedentes. Pero San Lorenzo no falla nunca con su capa protectora. Es como San Fermín, pero más esforzado aún. El balance final arroja una cifra de más de 150 caballos rapados, de los 400 que fueron bajados del monte. Aloitadores sin magulladura podrían quedar ayer uno o dos. Ahora toca limpiar toda la zona de la fiesta y dejar Sabucedo listo para un verano relajante, con toda una parroquia para 35 familias.