Lores y sus ediles liberados se quedarían sin un sueldo fijo al abstenerse los socialistas Martín anunció que su grupo votará en contra de todas las asignaciones económicas
06 jul 2007 . Actualizado a las 07:00 h.Telmo Martín anunció ayer que los 12 ediles del PP votarán en contra de la subida de sueldos y asignaciones que propuso el alcalde, Fernández Lores, y que se someterán a aprobación en el pleno convocado para el lunes. La posible abstención del PSOE, que ya adelantó en la junta de portavoces respecto a algunos puntos de la propuesta de organización y funcionamiento de la corporación, dejaría al regidor municipal y a los seis ediles del BNG en una precaria situación, sin posibilidad de coger dedicaciones exclusivas o parciales para desarrollar sus funciones de gobierno en minoría. El PP votará en contra de las compensaciones económicas a percibir por los grupos políticos (3.000 euros mensuales y 200 por edil), de las indemnizaciones por asistencias (250 euros por pleno y 90 ó 110 por comisión), de las dedicaciones exclusivas o parciales (que van desde 31.000 euros al año para los ediles con media dedicación hasta los 64.600 del alcalde), y de la contratación de personal eventual de cada grupo político (30.700 euros anuales). Martín apuntó dos razones para oponerse a las retribuciones. La primera es que «mentras Pontevedra non teña un goberno estable e definitivo que afronte os problemas dos cidadáns, por ética política non podemos aceptar ningunha proposta de soldos e asignacións». La segunda razón, «é que as subidas de soldos nos parecen un pouco esaxeradas e pedimos que sexan máis moderadas», señaló. Forzar el pacto El portavoz del PP afirmó que el pleno de retribuciones del lunes le parece precipitado y dijo que lo que pretende Lores es «aparentar total normalidade no Concello con xestos de cara á galería, que ocultan a verdadeira situación de Pontevedra». Subrayó que el 28 de mayo «todo eran bicos e apertas entre Lores e Casal, pero corenta días despois estamos aínda sen un goberno estable». En consecuencia, puso dos condiciones para contar con el apoyo del PP: «Que se forme un goberno estable e que as subidas de soldos e asignacións sexan máis moderadas». En principio, los populares sí votarían a favor del resto de los puntos del pleno, relativos a la creación y composición de las comisiones, junta de gobierno, designación de tenientes de alcalde y delegación de atribuciones de gobierno. Martín recalcó que su deseo «é que se forme un goberno estable polo ben da cidade», aseguró que lo que está haciendo el PP «é forzar ese acordo entre o PSOE e o BNG» y se mostró convencido de que «imos conseguir que formen a coalición canto antes». Negó que su estrategia sea la contraria, de intentar, al final, que gobierne el PP como lista más votada. Dijo que para que eso sucediera, el pacto tendría que depender sólo de Pontevedra, «pero depende de Santiago e dun acordo marco», por lo que no le cabe la más mínima duda de que Casal y Lores pactarán seguro. «Verán como cando se enteren Quintana e Touriño do que estamos a facer nós hoxe, van a falar en Santiago e, non sei o que pasará o luns..., pero o pacto vai chegar en poucos días», apuntó Martín. Alcaldesa de Sanxenxo El portavoz popular y ex alcalde de Sanxenxo no quiso entrar a comparar el sueldo de Fernández Lores con el de su sucesora en la villa turística, Catalina González, que cobrará 14.000 euros anuales más que el regidor pontevedrés. «Eu estou aquí para falar de Pontevedra e serán os veciños de Sanxenxo os que xuzguen alí». Telmo Martín eludió polemizar con los sueldos de los políticos políticos, defendió que todos los cargos públicos deben tener un salario digno y deberían fijarse por ley. Reconoció que no puede cobrar lo mismo el alcalde de una capital como Pontevedra que el de «Cuspedriños» y cree que eso podría regularse en función del número de habitantes de cada municipio. A mayores, aclaró que cuando el Partido Popular propone que se moderen los sueldos en el Ayuntamiento de Pontevedra, no se está refiriendo en concreto al de Fernández Lores, sino al conjunto de dedicaciones exclusivas y demás retribuciones o asignaciones, que según los cálculos le costarían a las arcas municipales unos 800.000 euros anuales. Martín concluyó insistiendo en que primero se forme gobierno «e despois xa falaremos de todo o demais».