La vaca que surcó los cielos

Rocío Perez Ramos
Rocío Ramos LALÍN

DEZA

Crónica Un helicóptero tuvo que retirar al animal que falleció tras caer al río en una finca de difícil acceso en la parroquia lalinense

22 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

?u nombre es su carné de identidad, el 14023 del crotal. Alemana, de pura raza, era la mejor de las que poseía José Crespo Rodríguez, vecino de la parroquia lalinense de Noceda de Abaixo, que ayer prefirió marcharse a casa antes de ver a su vaca suspendida de un cable de acero surcando los cielos transportada por un helicóptero del servicio de incendios. Un traspiés le costó la vida. La vaca y sus compañeras pastaban el lunes como cada día en una finca de Noceda. El animal resbaló o tropezó y cayó dando tumbos por una fuerte pendiente cuajada de piedras hasta caer al río. El resto de sus compañeras asustadas regresaron a casa solas al caer de la tarde y fue cuando el dueño se dio cuenta de que faltaba la joya del rebaño. Al buscarla la vieron en el río aún viva y berreando de pura desesperación. Regresaron a por unas sogas y consiguieron arrastrarla con gran esfuerzo a la orilla. La vaca malherida fue velada por los vecinos que confiaban en su recuperación hasta las cuatro de la mañana. A esa hora falleció. Ayer el propietario comunicó su muerte y se puso en contacto con Sanidad para retirar el cadáver. Un problema medioambiental difícil de solucionar. El jefe de Sanidad Animal, Antón Ocampo, pidió ayuda al Concello de Lalín. Xosé Manuel Méndez, técnico de municipal, se encargó de la operación rescate y lo logró en tiempo récord. Lo primero que hizo fue acudir al lugar junto con el inspector de Obras. Luego llamó a Medio Rural y acabó hablando con el director xeral de Montes al que solicitó un helicóptero. La Xunta accedió, pero los de incendios no las tenían todas consigo. Tanto es así que el piloto se desplazó en coche desde Santiago hasta el lugar donde la vaca yacía muerta. Por casualidades de la vida la misión le tocó a Pepe Candal, viejo amigo del alcalde, Xosé Crespo, y experto piloto que estuvo en el Ejército. Pepe Candal dijo que podía hacerlo y con esas marchó en busca del helicóptero. Lo avisaron cuando la vaca estaba atada y preparada. El aparato resopló por el peso del animal, que rondaba los 600 kilos, y la frisona surcó los cielos de Lalín para bajarse en una finca cercana a la autopista donde un camión la recogió poco después. El rescate necesitó un amplio operativo en el que participó además Protección Civil. En Noceda, el hermano del dueño argumentaba que la vaca al ser alemana no está acostumbrada como las del país a las pendientes y a terrenos irregulares. Eso, la perdió.