Las instalaciones que ocupa actualmente la oficina del paro son bastantes antiguas y resultan incómodas para los trabajadores y los usuarios. Los problemas de humedades, filtraciones y de otro tipo no se han podido solventar convenientemente por un problema que se deriva de una titularidad compartida del inmueble. Se entendería que el edificio, que era de Estado, también sería un parte propiedad de la Xunta porque la administración gallega tiene allí su oficina del paro y trabajadores. Las dependencias ocupan toda la planta baja y casi toda la planta superior. En todo caso, había más de un motivo para buscar otro emplazamiento para esta oficina. Se alquiló un amplio local en Justo Martínez. Tras una inversión millonaria, ya está listo para ser inaugurada.