La Xunta pagó 60 millones de euros y Fomento prestó otros 60 de los 308 que costó el vial Liberar del peaje la autopista evitaría grandes desembolsos para mejorar otros viales como la N-525
25 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.Las administraciones públicas adelantaron cerca del 40% del coste de construcción de la autopista AP-53, entre Santiago y Alto de Santo Domingo. En un caso, mediante una aportación a fondo perdido como fue la de la Xunta de Galicia, y en el caso del Ministerio de Fomento a través de un préstamo participativo, del que sin embargo no obtiene réditos porque la autopista no alcanza el umbral de tráfico que se había fijado en las bases de adjudicación. Las cifras muestran que las arcas públicas han aportado 120 millones de euros a la construcción de un trazado que supuso un total de 307,9 millones de euros, según las cifras oficiales aportadas en las distintas fases constructivas de la autopista. Una cantidad que significa que el 39% de la inversión de la autopista se pagó con dinero público. Unos argumentos que, unidos a una explotación deficitaria del trazado ?según manifestó el diputado socialista Ceferino Díaz? podrían condicionar una hipotética negociación con la concesionaria de la AP-53, Acega, del rescate de la autopista, una opción que el presidente de la Xunta Emilio Pérez Touriño daba por cerrada la pasada semana. Las aportaciones públicas para construir la AP-53 llegaron por un lado de la Xunta de Galicia: fueron 60 millones de euros, destinados al vial a fondo perdido. Por su parte, el Ministerio de Fomento aportó otros 60 millones de euros, pero en este caso a través de un préstamo participativo. Son 120 millones de los 308 que costó el vial. Según los datos oficiales, los 33,6 kilómetros del trazado que une Santiago con Silleda supusieron una inversión de 191,8 millones de euros: este primer tramo de la autopista de peaje se abrió al tráfico el 23 de diciembre del 2002. Un año después, el 22 de diciembre del 2003, se abría al tráfico un nuevo tramo, en este caso de 13,3 kilómetros de recorrido, entre Silleda y Lalín Centro. Según Fomento, este nuevo tramo supuso una inversión de 56,8 millones de pesetas. Por último, los 9,9 kilómetros que separan la salida de Lalín Centro del Alto de Santo Domingo se abrieron a la circulación el 3 de junio del 2004. La nota de prensa oficial de Fomento, regido entonces ya por el PSOE, especificaba que «la inversión, realizada por el Ministerio de Fomento, la Xunta de Galicia y la sociedad concesionaria Acega, asciende a 59,3 millones de euros». Autopista deficitaria El hecho de que la autopista sea deficitaria sería una baza adicional que jugaría a favor de la administración en una hipotética negociación con la concesionaria, que no podría esgrimir el argumento de pérdidas de beneficios de no continuar al frente del vial. Y, por otra parte, la posibilidad de utilizar la autopista AP-53 libre de peaje evitaría a Fomento la realización de onerosas inversiones en otras carreteras, como la N-525. Según el PSOE, son 21 millones de euros, para dotarla de tercer carril y otras mejoras: una autopista gratuita podría evitar la necesidad de estos trabajos, puesto que recogería la gran mayoría de tráficos de la carretera, siendo una aportación adicional de las arcas públicas para un rescate del peaje que, a diferencia de casos como Rande o A Barcala, se da por imposible para la comarca de Deza.