Silleda, Agolada, Rodeiro y Cerdedo no enviaron sus cifras para fiscalizar en los últimos años Lalín, Cruces y Forcarei son los únicos que presentan sus datos al Consello de Contas en plazo
29 mar 2007 . Actualizado a las 07:00 h.?a medida de la Xunta de Galicia de hacer de la rendición de cuentas una condición indispensable para que los concellos puedan recibir subvenciones de la comunidad autónoma puede tener consecuencias directas para cuatro municipios de las comarcas si no varían la tendencia de los últimos ejercicios. El informe del Consello de Contas más reciente indica que Silleda, Agolada y Rodeiro no presentaron las cuentas de cinco ejercicios (del 2000 al 2004) para su fiscalización. En el caso de Cerdedo, también llevaba años sin remitir todas las cifras y en el caso de las del 2004 -las últimas auditadas- lo hicieron pero ya fuera de plazo, bajo el mandato del anterior alcalde, José Luis Jorge Caramés. Los tres únicos municipios que cumplen en tiempo y forma en los últimos años con el Consello de Contas son los de Lalín, Vila de Cruces y Forcarei, con lo que de seguir así tendrán asegurado el cobro de las subvenciones que concede directamente la Xunta de Galicia. Los otros dos municipios, A Estrada y Dozón, según recoge en su informe el organismo autónomo, hubo algunos ejercicios en los que no aprobó la Conta Xeral en el tiempo establecido y, en algunos casos, no enviaron los datos. La no rendición de cuentas por parte de los concellos no tenía hasta el momento ninguna consecuencia, por lo que año tras año se repiten los mismos. La nueva medida de la Xunta puede cambiar de forma importante la tendencia. Además, recientemente se aprobó en el Parlamento gallego instar al Consello de Contas a revisar las cuentas de todos los ayuntamientos que no rinden sus cifras en tiempo y forma. También hay que recordar que el órgano autónomo fijó este año la revisión de los Concellos de Silleda y Cerdedo por el incumplimiento reiterado de no presentar las cuentas. Las nuevas medidas de la Xunta tienen relación directa con lo que se recoge en el último informe del Consello de Contas de septiembre. En él se indicaba que dos de los concellos que habían recibido transferencias y subvenciones autonómicas, caso de A Estrada y Silleda, no rindieron las cifras en tiempo y forma. Presión fiscal Otra de las cuestiones que tendrá en cuenta la Xunta a la hora de conceder las ayudas es el esfuerzo fiscal realizado en cada concello, un baremo en los que los municipios de la zona se encuentran a la cola, al situarse todos por debajo de la media de los de su misma categoría. Así, por ejemplo, de los quince municipios gallegos que tienen entre 20.000 y 50.000 habitantes, el de A Estrada es el que menor presión fiscal tiene. En el informe del Consello se indica que si la localidad estradense tuviera la misma presión que en Arteixo, aumentaría sus ingresos en un 5,72 millones de euros. La Xunta los que busca es que cada vez los concellos tengan menos dependencia de las subvenciones.