Defienden el empleo del vidrio y aseguran que la homogeneidad de materiales reduce gastos Dicen que la obra cumple presupuesto y plazos, mientras Crespo se reafirma en su idoneidad
12 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.?l alcalde de Lalín, Xosé Crespo, visitó ayer con los arquitectos autores del proyecto de la nueva casa consistorial las obras en O Regueiriño. Una visita que sirvió al regidor para reafirmarse en la idoneidad del proceso de elección del proyecto, que considera una obra emblemática para Lalín y Galicia; Crespo subrayó que las obras que ejecutan FCC y Proinsa se están desarrollando a buen ritmo, palabras que corroboró el arquitecto Emilio Tuñón: «Las obras van en tiempo, en plazos y presupuestos». Adelantó la próxima instalación de una nueva grúa, que junto con la ya disponible, incrementarán la velocidad de los trabajos. Nueva grúa y doble acceso De este modo, en mayo se prevé que la estructura esté avanzada, y hacia septiembre se podrá ver la definición de los grandes espacios del consistorio como son la plaza y el vestíbulo, ya que «con la doble grúa y el doble acceso la obra irá con más alegría». Afirmó que acometer la estructura implicaba cierta dificultad «pero ahora ya lo tenemos cogido, y no tiene problema». El próximo paso de mayor complejidad llegará con la fachada, pero es un proceso todavía lejano. Mansilla apuntó también la trascendencia de las instalaciones, «pese a que no se ven, porque es la fachada la que define la percepción del objeto». Mansilla y Tuñón también se pronunciaron en relación al mobiliario y mantenimiento del edificio, dos aspectos que suscitaron críticas de la oposición al considerar que incrementará el desembolso que requiere el consistorio. Sobre el mantenimiento, Tuñón apuntó que «el vidrio es la mejor piedra artificial del mundo, permite un acabado final como piedra artificial de primer nivel», añadiendo que los problemas técnicos que pudiera dar como los térmicos están solventados. Indicó que tendrá un mantenimiento fácil al tratarse de vidrios tintados con unos sistemas de limpieza ya pensados y con facilidad para limpiarlos en las zonas bajas: «No creo que sea un edificio de mucho mantenimiento, será como cualquier otro de esta dimensión». Mansilla añadió que al reducir los materiales empleados en la obra se reduce el coste del mantenimiento: «Hay un mismo suelo en el edificio, y en la fachada un solo material», lo que indicó permite usar los mismos instrumentos y productos para limpiar. En cuanto al mobiliario, indicaron que la tendencia es un sistema modular, a modo de islas, indicando que el radio de giro del cristal es lo bastante amplio para permitir pegar determinados muebles al mismo. Tuñón incidió en el concepto de castro tecnológico, apuntando que la obra «irá ganando altura, como la historia avanzando en el tiempo», comparando la evolución de los trabajos a «una instalación conceptual». La parcela deja sitio para la torre de 12 alturas anexa, que los arquitectos creen realzará el consistorio; el edil de Urbanismo, Román Rodríguez, admitió que las negociaciones para buscar interesados en su ejecución están ralentizadas.