Las clases se retomarán el lunes con normalidad al no haber peligro para los alumnos La chapa metálica se levantó en 400 metros cuadrados pero sólo provocó pequeñas goteras
08 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.?l fuerte temporal de viento y lluvia de la pasada jornada dejó un reguero interminable de daños en Deza y Tabeirós-Terra de Montes. Pero sin duda que la consecuencia más negativa de las fuertes rachas de viento se produjo en el instituto de secundaria Marco de Camballón de Vila de Cruces. Sobre las tres de la madrugada parte de la cubierta en un ala del edificio educativo se enrolló como si un «abrelatas» gigante hubiese decidido buscar algo en su interior. Alrededor de cuatrocientos metros cuadrados de cubierta se vio afectada, según estimaciones del delegado provincial de Educación, Cristóbal Fernández, quien acudió al centro con técnicos de la consellería y de la empresa Pizarras Galicia para evaluar los daños y las medidas a adoptar. A pesar de lo aparatoso del suceso, apenas hubo daños en el interior del instituto, tan sólo algunas pequeñas goteras. Por la tarde, personal de la empresa y bomberos del parque de Silleda procedieron a retirar parte de la chapa metálica dañada, así como a amarrar el resto para evitar riesgos. También se procedía a acotar zonas y prohibir el paso por ellas a alumnos y personal docente. Y es que la pretensión de Educación es retomar este lunes con normalidad las clases en el centro Marco do Camballón. Cristóbal Fernández destacó que el ala del edificio afectada alberga sobre todo dependencias administrativas, así como algunos laboratorios y aulas específicas, como una de música. Por tanto no afectaría su cierre al desarrollo de las clases, que tampoco será necesario al entrar muy poca agua. El delegado explicó que el mismo lunes comenzarán las obras para restituir la cubierta dañada, que requerirá trabajos de albañilería al caer también unos muretes que sujetaban la chapa metálica. Unas labores que podrían prolongarse durante toda la semana para solventar unos destrozos novedosos en Deza, ya que no habían ocurrido hasta ahora en ningún centro educativo.