Una gran carpa para Bermés

DEZA

EL CRISOL | O |

07 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

ES UNA paradoja: mientras el país arde consumido por decenas de fuegos y el sol se obceca en cerrar el paso a la más que nunca necesaria lluvia, la comisión organizadora de la Festa do Xamón de Bermés anuncia en sus carteles que el campo de la fiesta estará cubierto por una gran carpa. Quizás sea porque los gallegos tenemos fama de desconfiados: nunca sabemos cómo se va a comportar el tiempo. Ni siquiera en medio de un verano caluroso y seco; y es seguro que los vecinos de Bermés también subrayan que tendrán carpa porque son previsores, como tanta gente que siempre tienen un paraguas a mano, por si acaso. En Bermés tendrán la carpa porque les interesa que su fiesta salga bien; que sea un éxito; que centenares de personas se acerquen a su parroquia, y disfruten de los 600 kilos de jamón tranquilos, sin preocuparse siquiera de si la improbable lluvia aparece. Los vecinos de Bermés dicen que tendrán una carpa sobre el campo de la fiesta, y yo les creo. Yo espero que el próximo lunes no les haga falta ese toldo. Me gustaría que las nubes se abriesen antes, que descarguen toda el agua que ahora no llega, hoy, mañana y todos estos días. Y que el lunes, un claro sobre la parroquia deje a la gente disfrutar de la Festa do Xamón, con la tranquilidad de que el suelo mojado les dejará tomarse un respiro, tras una semana que ha visto consumirse hectáreas y hectáreas de sus montes. Los vecinos de Bermés, aunque crean que el día 14 no va a llover, se gastarán una parte del presupuesto de la Festa do Xamón en cubrir su campo de la fiesta con una gran carpa. Porque saben que, si por un casual llueve, no bastarán 100 paraguas para resguardar a toda la gente. Ese modo de actuar, es lo que se conoce como previsión; lo otro sería improvisación: incluso teniendo de mano a Santa Clara.