La involución en el tráfico

DEZA

EL CRISOL | O |

30 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

HOY COMIENZAN las vacaciones de verano para muchos españoles. Comienzan también las rebajas, y la Dirección General de Tráfico se suma a ellas con un nuevo recorte de velocidad: en lugar de permitir una tolerancia del 20% en autopistas y autovías sobre los 120 kilómetros por hora de velocidad máxima, con lo que en la práctica no había problema hasta 140, los radares con que se ha sembrado media España saltarán a 133 kilómetros por hora: la tolerancia se reduce al 10%, se dio a conocer ayer. El ingeniero industrial y actual director general de Tráfico, Pere Navarro, tiene encomendada una difícil misión: reducir las dramáticas estadísticas de fallecimientos y heridos que se cobran cada día las carreteras españolas. No sé si reducir en 10 kilómetros hora la velocidad a la que saltan los radares en autopista y autovía es una medida definitiva para esta justificada finalidad. Lo que está claro es que las sanciones y la recaudación del Estado se incrementará de manera notable, y lo hará en unas fechas de desplazamientos millonarios. Algo que los automovilistas habíamos asumido hace tiempo era la subida del precio de carburantes en la salida de vacaciones: ahora habrá que sumar a Tráfico. Si ir a 130 km/h. es una medida efectiva, bienvenida sea. Aunque yo no alcanzo a entender cómo, a medida que se mejora la seguridad activa y pasiva de los vehículos, se bajan los límites de velocidad, a diferencia de países como Alemania en los que no existen en la mayoría de tramos de autopistas. Mi primer coche fue un Málaga diésel: 55 caballos, frenos de tambor atrás y como ayuda electrónica a la conducción , el chivato de la temperatura. Ahora los coches traen ABS, frenos de disco a las cuatro ruedas, controles de estabilidad y tracción, para ir más despacio. Involucionar es volver atrás en un proceso: también en el tráfico.