A Estrada hace bien la recogida selectiva

Sánchez C. A ESTRADA

DEZA

Crónica | Una buena separación de residuos puede congelar las tasas

14 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Los seis primeros meses de este año han arrojado datos que vienen a demostrar que los estradenses están realizando bastante bien -e incluso cada vez mejor- la selección de todo tipo de residuos y basura en sus casas para meterlos en contenedores específicos instalados en la calles dentro del plan de recogida selectiva. Esta actitud cívica tiene también algo de egoísmo, ya que está demostrado -y así ocurre en el municipio de A Estrada- que una correcta recogida selectiva de basura en las casas o utilizando los contenedores específicos permite al Concello ahorrar gastos -con la sociedad Sogama, por ejemplo- y no pensar en subidas de las tasas municipales de la recogida de basura por encima del Índice de Precios al Consumo (IPC) anual. Latas y envases Manuel Rodríguez, edil de Medio Ambiente, aludía ayer a esta actitud solidaria y cívica de los vecinos y a unas tasas que no habrá que tocar más allá del IPC. Quiso precisar, por ejemplo, que el porcentaje de impropios -basura o elementos que no deben entrar en un contenedores específico- se reduce a poco más del 25 por ciento en los recipientes amarillos, reservados para latas, envasas y plásticos no industriales. Es un porcentaje bajo en unas bolsas en las que muchos vecinos aún meten residuos inadecuados o impropios, como pueden ser los pañales. Ese 25% permite conseguir una reducción de los precios que se pagan por la retirada de ese tipo de residuos. En las bolsas y contenedores de vidrio, los impropios ya suponen muy poco peso. En A Estrada -según apuntaba ayer el concejal Manuel Rodríguez- la selección también se hace bastante bien, restando??muchas toneladas a los cargamentos que van a Sogama y ahorrando dinero a las arcas municipales. En esta situación, la tasa de la basura seguirá prácticamente congelada, con el incremento anual del IPC. Más contenedores Manuel Rodríguez precisó que los contenedores verdes tienen una vida muy corta, y hay que renovarlos cada siete u ocho años. Por otra parte, se han recibido algunos nuevos para la recogida selectiva, pero son precisos más para el vidrio, ya que se quieren contar con uno en cada parroquia.