Crónica | La discutida titularidad de la Casa del Pueblo La antigua Casa del Pueblo de A Estrada no es hoy más que una fachada. Las pugnas entre sus tres pretendientes han impedido que el edificio recupere el aspecto de antaño
01 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?n el número 12 de la calle Baiuca sobrevive un pedazo de la historia estradense. El edificio fue durante la Segunda República animado centro de actividad sindical, pero la dictadura franquista le echó el cerrojo y requisó toda la documentación que podría ofrecer pistas sobre una de las etapas más oscuras de la historia estradense. Según la inscripción que corona la fachada de piedra, el inmueble fue inaugurado en el año 1929 como Casa del Pueblo. Fue promovida por el sindicato Unión General de Trabajadores (UGT) del incipiente PSOE de la época. Hasta el 36 funcionó como local de reunión de sindicatos y trabajadores y como foro de debate político. Entre las pocas anécdotas que hoy perviven en la memoria estradense destaca el discurso que la derechista local Melania Nine dio en el recinto con la esperanza de arrastrar a su bando a algunos rojos estradenses. El estallido de la Guerra Civil y los años de la dictadura cortaron de cuajo la acción sindical. La Casa del Pueblo fue confiscada por el gobierno fascista y los archivos fueron saqueados. Aún en época franquista, durante el mandato del alcalde Fernández Novoa, el Concello de A Estrada compró el edificio a los sindicatos horizontales. El Ayuntamiento conserva la escritura de compra y tiene inventariado el inmueble como propiedad municipal. Sin embargo, el PSOE y la UGT siguen reivindicando la propiedad que les fue confiscada. En los años ochenta el partido socialista le reclamó la titularidad al Concello estradense. La UGT quiso hacer valer también sus derechos históricos. El conflicto aún está sin resolver. El Concello da por seguro que el edificio es municipal sin ninguna duda, pero el PSOE local tratará de reunir la documentación precisa para volver a reclamar el inmueble. De la antigua Casa del Pueblo sólo queda hoy una fachada de piedra con cinco vanos -tres puertas y dos ventanas- que se eleva solitaria hacia el cielo. El fondo es un solar estéril que empieza a cubrir la maleza. En los años noventa, el Concello de A Estrada había hecho un intento por recuperar el inmueble, que se conservaba prácticamente íntegro pero en estado ruinoso. Se desbrozó la maleza que invadía el edificio y se incluyó la recuperación del inmueble en un proyecto de la escuela taller. Se derribaron las partes con riesgo de derrumbe y se despejó la fachada que aún hoy se conserva. En un primer momento, el Concello llegó a plantearse incluso la restauración integral del edificio. Se había pensado en destinarlo a casa de cultura o de música. Tras la paralización de la actividad sindical, el edificio se había convertido temporalmente en local de ensayo de la banda de música. El Concello valoró la posibilidad de reconstruir el inmueble para darle un uso similar. Sin embargo, el alto coste de la intervención -los restos conservados son mínimos- y la polémica en torno a la titularidad desanimaron al Concello, que finalmente paralizó el proceso de rehabilitación.