A CONTRAPELO
24 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.CUANDO LOS ataques al patrimonio suelen primar, desde destrozos en castros a robos en pazos, por citar dos ejemplos, resulta gratificante hablar de recuperaciones de piezas emblemáticas del acervo cultural. Sin duda que merece un reconocimiento la adquisición, por parte de la Diputación, del tímpano románico de Palmou. Una bella obra que vivió mil avatares y que ahora vuelve a ser de todos. Eso sí, quienes queramos admirarlo tendremos que viajar a Pontevedra, al museo provincial. Y es que Deza carece de un espacio museístico dedicado a su historia, tan sólo pequeñas colecciones en distintas localidades. Pediría una reflexión por parte de las autoridades competentes, si una comarca como ésta no merece un lugar donde exhibir ese patrimonio arqueológico y arquitectónico que salió por múltiples causas de su origen.