A Estrada pierde a su sanadora

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Obituario | Carmen Montoiro Álvarez «A Corva» de Pardemarín fue una de las compostoras más solicitadas de toda Galicia

20 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

Carmen Montoiro nunca fue a la universidad ni colgó en su salón un título de Medicina. Desde pequeña tuvo que trabajar en el campo sin saber siquiera qué era la traumatología. Sin embargo, sus manos tenían una habilidad más valiosa que cualquier cultivo. «O meu é un don que me deu Deus»: esa era la única explicación de Carmen sobre el origen de su sabiduría. Hasta sus padres la tomaron por loca al principio. Pero el tiempo demostró que la estradense sabía lo que hacía. Se estrenó curando a una prima que se había lesionado una pierna al pasarle un carro de vacas por encima. Años después, se decidió a dedicarse a componer y convirtió el patio de su casa en una consulta. Sus servicios no se promocionaban en ninguna guía médica. Sin embargo, el boca a boca fue haciendo de sus manos un mito y Carmen, conocida popularmente como A Corva , se convirtió enseguida en una de las compostoras más famosas de Galicia. Sin haber cogido un libro en su vida, Carmen tenía grandes conocimientos sobre estructura ósea y musculatura. Curaba tanto roturas como esguinces, torceduras, lumbagos o contracturas. A su consulta llegaban devotos convencidos del poder milagroso de sus manos y también escépticos a los que la medicina convencional y los especialistas no les habían servido. Alguno pudo quedarse como estaba, empeorar incluso, pero muchos entraron cojeando en su casa y salieron caminando bien erguidos. Eso no hizo más que engrandecer el mito. Durante los más de treinta años que Carmen pasó consulta, a Pardemarín llegaron enfermos de toda clase. Desde humildes ancianos de la otra esquina del mapa hasta jugadores lesionados del Deportivo. Ella nunca cobró un duro. Sólo la voluntad que los enfermos querían. Después de toda una vida sanando, ni Carmen ni los médicos pudieron salvar su vida. Falleció en el hospital la pasada madrugada. Tenía 88 años. Hoy se entierra a las 17.00 horas. Más de uno la beatificaría.