A CONTRAPELO
25 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.DE PEQUEÑO era glotón, para que negarlo. De merienda me preparaban flautas repletas de embutidos caseros, de la matanza en casa de la tía. Hoy se estilan menos en detrimento de la bollería industrial. Esa que denostan los nutricionistas, junto con otros productos que elevan a cifras preocupantes la tasa de obesidad infantil. En Forcarei los chavales del colegio pudieron disfrutar ayer de unos maravillosos bocadillos para comer. Hoy tendrán empanada. Es la consecuencia de la burocracia administrativa. La cocinera enfermó y está de baja desde el jueves, y sus ayudantes hicieron el rancho pero se cansaron de competencias que no les corresponden. Educación mandará sustituto el lunes. Pero ese día se reincorpora la titular. Vamos, que en Educación se lo tomaron como si de una sobremesa del Cocido se tratase: sin prisas.