Trabajo

| JAVIER BENITO |

DEZA

A CONTRAPELO

18 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

SOLEMOS EMPEZAR el año, al son de las campanadas, atragantándonos con las dichosas uvas de la suerte. Como colofón a tan agitado arranque, el brindis familiar. Que no falte ni la salud ni el trabajo ni el amor. Y si llega dinero, ya resulta la cuadratura del círculo. En muchos hogares de la zona seguro que enfatizaron esa petición para el 2006. Al menos en 3.142, el del número de parados con que se cerró el pasado ejercicio. No fue un buen año para el empleo en las comarcas. Subió el paro en más de un 20%. ¿Causas? Lo fácil sería decir que cada vez se intenta integrar más la mujer en el mercado laboral o la mayor presencia de inmigrantes y emigrantes retornados. Puede afectar, pero también la espada de Damocles que pesa sobre el agro, donde cada vez resulta más difícil rentabilizar explotaciones, o la merma de puestos en nuestra industria.