El CRISOL | O |
10 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.EN A ESTRADA se ha iniciado una etapa política y municipal que quizá dure dos años, o quizá catorce años -ya llevamos seis meses- pero que no entrará, en el futuro, en crónica alguna de la historia local. El pasado lunes, por ejemplo, la Xunta reiteraba -para estradenses ingenuos que preguntan demasiado- que eso de la autovía hasta la villa va despacio, y que para este año sólo está previsto un estudio. Hubo desde el verano otras preguntas, menos inocentes, sobre la vida municipal estradense, pero con respuestas idénticas aunque una indicó que la residencia de asistidos no llegaría este año por culpa del PXOM y porque A Estrada aún no cedió los terrenos de la forma adecuada. El nuevo gobierno gallego parará esa etapa de calma -ante las aspiraciones estradenses- un día o un año de estos. De momento, en seis meses, lo único que recibió A Estrada de la Xunta fue la congelación de un dinero que tenía concedido para obras en el rural. Dicen que lo devolverá pronto, sin intereses. En cualquier caso, A Estrada se acostumbró mal en años anteriores. Tenía bien cogida una ubre de la Xunta, y lamía a gusto. Ahora toca beber agua, y tomarse un tiempo de calma. Estamos en ello, y en los plenos se nota. En la última sesión plenaria se habló del viaje de Campos a Argentina, de las aceras de Souto y de unos recibos del IBI del año pasado que no fueron bien notificados. Había poca salsa fresca en ese pleno. Así que hasta se habló del 36, un año o una fecha que no se agotará nunca para algunas fuerzas políticas que prefieren olvidar que a finales de los setenta, y principios de los ochenta, todos nos compinchamos para avanzar más rápido marginando traumas y complejos, vencidos y vencedores. El único asunto vivo en el pleno, y de futuro, el relativo al proyecto de Ciudad Digital , se cayó del orden del día. A Estrada podría dormir una siesta enorme si no fuera porque en ocho o diez días hay que aprobar un plan general de urbanismo. Y tampoco hay que olvidar que hay una guillotina preparada para la subvención del IBI. Podríamos hasta tener un invierno caliente. En España están en ello. Después del empacho de Chaves y Castro, de los matrimonios gais, del estatuto y de la ley del tabaco, el gobierno prepara la telenovela del alcohol.