Pulso estradense | El alcalde quiere acabar con la guasa de 40 vecinos en los plenos El regidor municipal convoca a la junta de portavoces para consensuar cómo se aplica a rajatabla el reglamento de las sesiones para que éstas dejen de ser un circo
04 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.Las noches de los segundos lunes de cada mes en A Estrada dejarán pronto de ser divertidas -casi circenses- para el grupo de vecinos que llevan casi dos años acudiendo a las sesiones plenarias con el casi exclusivo objetivo de pasárselo bien, poner nervioso o abuchear al alcalde, insultar y jalear cualquier intervención que les guste. El último pleno ya ni se pudo dar por concluido. Las intervenciones del público han ido multiplicándose y en cada pleno contenían más descaro. Hasta hace unos meses, los asistentes a los plenos eran una treintena de vecinos empeñados, en su día, en conseguir -lo lograron- una bonificación especial para el IBI. Esta última ya fue impugnada por el abogado del Estado. A esos vecinos se sumaron desde el pasado verano otra docena de personas, en este caso propietarias de terrenos en la villa catalogados en el PXOM como suelo urbano no consolidado, pero que prefieren otra calificación para sus tierras. Acuden habitualmente a los plenos otras seis o siete personas, que no tienen nada que ver con el IBI o el PXOM, pero a los que también le gusta, por circunstancias que el lector deberá imaginar, el espectáculo en que se convierte cada sesión, con la benevolencia -o el miedo- del gobierno local. Hace dos años y dos meses nadie iba a los plenos. Identificación y juzgado El alcalde quedó algo tocado hace un mes tras darse cuenta de que la guasa del último pleno le puso tan nervioso, y fuera de sitio, que se fue de la sesión sin cerrarla. Dos días después vino a decir que «se acabó la fiesta». Aseguró que los agentes del orden identificarían a cualquier persona que entorpeciera los plenos -bastará con abrir la boca y que salga una consonante- y serán denunciadas en el juzgado, impidiéndose después que vuelvan a las sesiones. Las grabaciones de una cámara harían parte del trabajo sucio. Una sesión plenaria debe ser algo bastante serio y exclusivo para el debate de los políticos locales. Existe un reglamento muy concreto sobre cómo debe desarrollarse un pleno, que hasta permite cortar cualquier intento de desenfundar la demagogia por parte de los concejales. Ese reglamento garantiza muchas cosas para el normal desarrollo de las sesiones y de la vida municipal; los plenos en A Estrada se desarrollan como si no existiera, pero el alcalde acaba de desenterrarlo y para hoy tiene convocada a la junta de portavoces para consensuar el acuerdo que permitirá aplicar a rajatabla el reglamento. Para el próximo lunes está convocado un pleno ordinario. No hay ni un solo punto a debatir, salvo el relativo a los ruegos y preguntas. Ese día todo estará listo??para clausurar ??la ?? discoplenon y para que las sesiones plenarias sean sólo eso, un debate político lo más inteligente posible sobre los temas que más les interesan a los 22.200 estradenses. Los cuarenta de turno tendrán que contenerse, o pellizcar cristales, por mucho que crean que representan a la mitad de la población.