Una reclamación de particulares pretendía que no hubiera un solo inmueble privado catalogado Las edificaciones que quedarán protegidas se concentran cerca de la Puerta del Sol y de la Plaza da Farola
21 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.El liviano revuelo social que rodeó en los últimos días el informe positivo de Patrimonio ante el Plan Xeral de Urbanismo de A Estrada -por el hecho de que este organismo obligara a proteger el colegio José Antonio cuando no estaba amenazado y carece además de interés histórico o arquitectónico- escondió un tanto la consecuencia más importante de dicho informe. Patrimonio desestimó las reclamaciones de varios particulares de A Estrada que pedían la descatalogación de todos los edificios e inmuebles privados de la villa que quedaban protegidos por la propuesta del plan de Urbanismo. Curiosamente esos particulares -que han visto rechazadas todas sus pretensiones, entre las que pegaron la relativa al José Antonio- presumían de haber conseguido la protección para el viejo colegio. En la práctica, y según apuntaban ayer portavoces del gobierno local y del equipo responsable del PXOM, lo que permite de verdad el informe de Patrimonio es proteger todas las construcciones y edificaciones de interés histórico, patrimonial y hasta arquitectónico de la villa. La protección del José Antonio ya estaba garantizada, según apuntaron, porque el terreno quedaba como dotacional y de equipamiento municipal. Los edificios que quedarán catalogados en el Plan Xeral se alinean en el tramo más alto de la rúa Calvo Sotelo, en el entorno de la Puerta del Sol y de la Plaza da Farola y en tramos de San Paio y Fernando Conde. Inmuebles y edificios públicos o privados muy conocidos, como el concello, teatro, museo o antigua biblioteca quedan igualmente protegidos. Estos últimos logros son los que destacaban ayer los responsables municipales en Urbanismo, indicando que tanto el Concello como Patrimonio han coincidido en fijar la protección. Resaltaron los portavoces del gobierno local que los promotores reales de la petición a Patrimonio para dejar a la villa sin un solo edificio privado protegido son, en el fondo, los cuatro propietarios de parcelas que se oponen al suelo no consolidado. Eso sí, los portavoces reconocen que no descubren nada que no sepan ya todos los estradenses sobre esas circunstancias curisosas.