RASTRO DE AIRE
14 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.DESDE QUE empresas con anuncios y escaparates y concellos con luces y mensajes comienzan la Naviad ya antes de que llegue diciembre reconozco que el espíritu navideño se me deslocaliza y mis fundamentos básicos sobre el asunto chirrían desajustados. Creo que mejor sería replantear la cuestión, porque no se trata de cargarse un festejo con sus cosas entrañables, familiares, invernales por estirar el negocio sin escrúpulos. Propongo que se mantenga la Navidad en sus tiempos clásicos y, para que no falle el negocio ni se note tanto la carecnai de inicaitivas municipales que solo saben seguir el paso del comercio, como la gente, propongo, digo, que se cree otro festejo de lo que sea en noviembre (y prometo contribuir comprando algo) pero salvemnos el espíritu navideño. Para muchos va mucho más alla que el negocio y la religión.