La sufrida tercera edad

| JAVIER BENITO |

DEZA

A CONTRAPELO

21 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

ESTOY ASUSTADO. Mientras afortunadamente sube la longevidad, la oferta de plazas en residencias públicas está por debajo de las medias provinciales, gallegas, estatales, europeas, mundiales y casi diría interplanetarias. Vamos, que tomándolo con un poco de humor -negro comentarán algunos- tendremos que ir reservando cama con 45 años, engrosar la lista de espera definitiva a los 55 y, con suerte, ingresar a los 65 y medio. Eso si hay suerte y no tenemos que alargar la vida laboral a los 70 para garantizarnos una pensión digna. Porque esa es otra. La sufrida tercera edad de nuestras comarcas tiene dificultades para acceder a una plaza geriátrica pública. ¿Podemos optar por la privada? Tampoco abunda y los precios resultan para muchas familias prohibitivos. Un problema añadido al desarraigo para la mayoría por tener que ingresar en este tipo de centros. Así no apetece cumplir años.