A CONTRAPELO
21 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.ME IMAGINO yo con un buen pellizco de millones (de euros se entiende) en el bolsillo y ni se me pasaría por la cabeza levantarme para currar a las seis de la mañana. Aunque parezca mentira, unos transportistas de Málaga pensaron que era mejor trabajar que darle al coco a ver en qué empleaban 24,5 millones (sí, de euros). Resulta paradójico que precisamente le fuese a tocar a representantes de un sector que está estos días en el ojo del huracán. La huelga sigue provocando coletazos, problemas en abastecimientos de algunos alimentos, basura que no se puede recoger,... Seguro que sus demandas son justas, pero no se ha hecho justicia con el resto de la sociedad. En especial con otros sectores que también viven con preocupación el alza del petróleo. ¿Qué pensará un agricultor dezano que tiene que llena de gasóleo su tractor? En este país parece funciona la ley de la presión radical, sin mirar a los lados. Quizás a esos buenos transportistas malagueños les puedan pedir otros compañeros de gremio alguna ayudita, que van sobraos.