Un acceso sin conexión

PEDRO BERMÚDEZ

DEZA

El CRISOL | O |

27 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

EL ACCESO desde A Estrada a la autopista de Santiago a Ourense no era precisamente la mayor reivindicación de los estradenses hace cuatro o cinco años, como no lo es ahora la circunvalación de la N-640. Pero el dinero de las administraciones hay que gastarlo una vez repartido entre ministerios y consellerías, y a veces ocurre que lo más urgente es lo último en llegar, o que una escuela taller se carga lo que hizo -una obra- otro centro similar tres años antes, en ambos casos durante el aprendizaje práctico. Volviendo al acceso a la autopista, hay que agradecer que la promesa correspondiente se convirtiera pronto en una actuación sobre el terreno. La obra se hizo en poco tiempo y, aunque quedan expropiados y vecinos a los que aún no se les repuso servicios y viales, existía una cierta satisfacción generalizada. Pero el logro del acceso no iba a ser menos que las obras de arreglo del cuartel de la Guardia Civil o las canalizaciones de gas que tendrían que estar acabadas hace años. Llegó un parón, sin razones de peso y sin una mediana justificación, y toca esperar meses, o quizá años. Se argumenta que falta un permiso de Fomento para alguna actuación en la zona donde este vial se junta con la autopista. Lo curioso es que el ministerio tiene competencias en ambos viales. Pero casi da igual, porque lo que A Estrada precisa es suelo industrial, un PXOM, un gobierno local sin miedos a sombras extraterrestes y un claro apoyo a sus empresas más decididas, aunque se trate -como hacen algunos países y comunidades de forma bastante descarada- de empujones que rozan la legalidad. Hay que esperar menos de fuera y trabajar en el subsuelo local, aunque sea con dinero propio. El acceso acabará conectando algún día con la autopista. ¿Quién tiene prisa?