Multas de ficción en A Estrada

Rocío García Martínez
Rocío García A ESTRADA

DEZA

Crónica | Las cruzadas cívicas de Campos La?guerra?oficial?contra?los?que?dejan?la?basura donde no?deben?o no?recogen?las?deposiciones?del?perro?ha?llegado a punto muerto. Cada vez se anuncian más sanciones, pero casi nadie las teme

21 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Ya les gustaría a los conductores fotografiados por un radar de Tráfico que todas las multas fuesen como las del Concello estradense. Desde su acceso a la alcaldía, Ramón Campos emprendió una particular cruzada por el civismo público que ha servido para encauzar alguna conciencia pero que todavía tiene muchos frentes abiertos. El gobierno local le declaró la guerra primero a los solares sin vallar y a los plagados de maleza. No es sólo que den mala imagen las zarzas que invaden las aceras. Es que además los tropezones o las caídas al vacío le pueden costar muchos millones al Concello. Después comenzó la batalla contra los depósitos irregulares de basura y a la par se abrió el frente contra los morosos del agua. Después se abrió el fuego contra quienes alfombraban las calles con folletos publicitarios y contra los que no recogen las deposiciones de sus perros. La contienda empezó sólo con peticiones y advertencias. Públicas y reiteradas hasta el infinito. En vista del escaso éxito, el gobierno decidió implantar el civismo con medios más contundentes. Empezaron las amenazas y se anunciaron sanciones para los infractores habituales. Alguna hubo, pero fueron tan aisladas que no sirvieron para que cundiese el ejemplo. Cuando ahora el gobierno local habla de imponer multas, ya casi nadie tiembla.